viernes, 5 de abril de 2013

Vacaciones...


Estamos de vacaciones de Semana Santa, bueno mas bien de Pascua de Resurrección o, para que suene mas “chick” de Spring brake. Este año el Ministerio de Educación del Principado programó las vacaciones de los colegios en las fechas que les salió de la punta del bolígrafo, y con ese cuento los niños entraron de vacaciones el miércoles santo, hasta el lunes siguiente a la primera semana de pascua...y así esta mi cerebro, desubicado.

Con todo y que a mi cerebro no se le puede descolocar y cambiar de un plumazo lo aprendido durante tantos años de un momento a otro, porque se marea y le da vértigo, han sido unos días muy productivos. He cocinado, limpiado, reñido con los niños, reñido con el perro, he visto las pelis propias para estos días, esas que van de la pasión, he vuelto a reñir con los niños y con el perro, he visto pelis de pasajes de la Biblia que nada tienen que ver con estos días, pelis de historia, pelis románticas y pelis sin sentido, y las series que no han quitado de la parrilla, que mas bien son pocas, he seguido limpiando y he seguido riñendo y he asistido a  una que otra celebración propia de Semana Santa. 

Ya, por fin, estamos asistiendo a los últimos días de este Sprin break mas gringo que católico...igual a partir de ahora mi cerebro recupera "la normalidad". 

En estos días también he descubierto el maravilloso mundo de los libros virtuales. Nunca fui muy de bajarme los libros, ni de leerlos en el ordenador, ni en el ebook, ni en la tablet...me parecía poco romántico, además de que me daba cierto vértigo. Sin embargo, he sucumbido, una vez más, a la tecnología. 

Siempre es igual, primero fue el celular, que "¿para qué quiero yo un celular?" que "si soy mas libre sin llevar ese cacharro", y hoy el celular es un apéndice de mi mano; luego con el Internet, aunque este siempre me atrajo mas, pero ahora es que no soy capaz de vivir sin él, tanto que me compré un apéndice de última generación para poder tener Internet siempre, pero esto puede que se deba a que es la única manera de seguir cerca estando tan lejos. Después fue lo de bajar música, si me gustaba un cantante, le era fiel y compraba su cd, hacer lo contrario era como robarle, ahora no, ahora busco en google las canciones y allá que me lanzo a bajarlas todas...en esto, algo tiene que ver la crisis. 

Por último y no menos importante es la lectura virtual, y en lo que va de vacaciones ya me he leído cinco libros de dos sentadas cada uno, y tengo previsto pasarme por la sección de libros de los grandes almacenes a apuntarme todos los títulos que me quiero leer para, acto seguido, tratar de bajarlos para seguir leyendo (se aceptan sugerencias).

Y es que a medida que leo, que mira tenía años que no lo hacía salvo aún que otro libro suelto, me han ido surgiendo nuevos temas para enriquecer mi blog y agobiarlos con nuevas historias que igual no interesan ni mucho, ni poco, pero que están bien para olvidarnos de la puñetera crisis y de lo mal que va el mundo ahí fuera. 

Con el cuento debo tener siete u ocho historias nuevas, que iré publicando de "a chin". A la hora de irme a la cama me van surgiendo infinidad de temas nuevos y de cosas que contar, todas juntas, todas agolpadas, como si de un brainstorm se tratara, que trato de organizar y escribir al otro día, cuando me doy un respiro y me dedico a jugar a escritora. 

Les he dado la vara, a qué sí...nada que prometo filosofar menos y centrarme un poquitín mas. Hasta otra.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno!!!;yo también ando desorientada con estas vacaciones.

María Amor Augusto García

Anónimo dijo...

Como siempre muy bueno, ya leíste La mano de Fátima, pues del mismo autor esta La reina descalza.

Cristina Pelletier

Anónimo dijo...

Hola!

pues a ello Teresa (anota los temas para que no se te olviden).

Recomiendo El tiempo entre costuras de Maria Dueñas.

Abarzos;

Wanda