Hoy es un buen día para empezar,
porque esa niña de la foto hoy está cumpliendo años, cumpliendo vida y, a esa
niña de la foto, quiero decirle, quiero contarle que no tenga miedo, que al
final las cosas van bien. Que tendrá muchos obstáculos en el camino, muchas
piedras y muchos fracasos, pero que ella es tan terca, tan cabeza dura que los
irá superando uno a uno.
Que la vida se va a empeñar en
complicarse, pero tú eres más fuerte y tes empeñarás en salir adelante.
Que el viento, normalmente no te
soplará a favor, pero que tienes las alas bien grandes y cosidas para
poder enfrentarse a las tormentas y huracanes.
Que te tocará vivir muchas
situaciones, que en su momento te parecerán fuertes, pesadas y te harán pensar
si tanto esfuerzo y lucha valen la pena. Sí, todo valdrá la pena. Porque cada
una de ellas te harán más fuerte y porque cada lagrima derramada te traerá
muchas más risas.
A la niña de la foto, quiero decirte,
pedirte, que creas más en ti y déjate llevar más a la aventura. Deja que la
vida, de vez en cuando, te sorprenda. Calcula menos, planifica menos, vive más.
Porque al final es lo que te llevas y, como dicen por aquí, cuando llegue ese
final, nadie te va a quitar lo bailao’.
Quítate los zapatos y camina
descalza, siente la hierba, la tierra, la arena y la arenilla en los pies. Que
no pasa nada, al contrario, fortalece las piernas. Baila, salta, canta y corre,
sin miedo a hacer el ridículo y a que te digan loca, porque la cordura está sobrevalorada.
Aprende a vencer la timidez y deja
de escuchar, de vez en cuando, esa vocecita que te exige perfección y que te
dice que nada de lo que hace es válido. No te exijas tanto, porque la
perfección también está sobrevalorada y, a veces, es precisamente en la
imperfección en donde está la belleza.
Se vale equivocarse, se vale ser
débil, se vale llorar. No pasa nada,
porque todo eso es inherente al ser humano.
Que ser orgullosa, tener ego y tener
carácter no está mal, como te harán creer toda la vida. Porque es,
precisamente ese orgullo, ese ego y ese carácter el que te mantendrá a flote. Déjate
querer y déjate cuidar, que eso no es fragilidad.
Aprenderás muy rápido a perder a
seres queridos y no siempre tus seres queridos morirán de viejos.
Te mudarás un titipuchal de veces
y en una de esas mudanzas cruzarás el Atlántico y dejarás atrás todo lo que
conocías hasta el momento, para construir, desde cero tu vida. Creerás que te
derrumbas y que no puedes más. Eso también lo superarás.
Ponte bien el cinturón de seguridad
y ajústalo, que en esa nave con la que transitas, vivirás crisis económicas
varias, huracanes dos o tres, un aviso de tsunami (falso) y una pandemia (real. Muy real).
Te enfermarás de cosas, que,
según tus amigos, los médicos “no se curan, tienes que aprender a vivir con
ello…”. Ninguna grave, hasta donde sé.
Sufrirás de mareos toda tu vida,
es lo primero con lo que tendrás que aprender a lidiar. Con 10 años te dará tu
primera crisis asmática; con 20 tu primera migraña; con 22 te diagnosticaran
miopía; con 42 te enteras de que tienes una desviación en la columna de
nacimiento, y es entonces cuando entiendes, porque tu hoy esposo, decía que
caminabas con “un swing”; que con 50 te dio tu primera crisis de rosácea; y que
con 57 no quieres ir al médico, para no salir con otro “tienes que aprender a
vivir con ello”
Que te graduarás a pc del colegio
con 18 años, con unas notas cuestionables, pero en la universidad te irá
bastante mejor. Que con 45 años te aficionarás al ganchillo y con 48 años darás
tus primeros pasos en la pastelería. Que aprendes a montar patines y a andar en
bicicleta con 12 años y que te sacas el carné de conducir con 27 años en
República Dominicana y en España con 37. Que tu primer coche te lo comprarás
con 27 años y tu primer móvil te lo asignarán tu padre y tu marido con 28 años.
Que le tienes terror subir a una
escalera plegable, porque sabes subir, pero ni de coña sabes bajar. Que
detestas ir al baño en la madrugada, porque te da miedo. Tampoco puedes dormir
con el pie fuera de la cama, por la misma razón.
Que te encanta tu casa,
decorarla, limpiarla; que prefieres las plantas naturales, aunque se te dan entre
mal y muy mal; que no sé si los anturios te tienen manía o eres tú que le tienes
manía a ellos, solo sé que, el rojo, se te muere desde que cruza el umbral de
tu casa. Que te flipa la Navidad, tanto como los bolsos, los zapatos y los
accesorios (nunca son, ni serán suficientes). Que eres una obsesa de la
limpieza y el orden (nunca está totalmente limpio y organizado).
Que no te gusta maquillarte, ni
coger sol, ni ir a la peluquería. Que eres de pocas palabras, que vas de frente
y cuando hablas lo haces alto, claro y directo (no siempre gusta. Casi nunca gusta. Nunca gusta). Que no tienes muchos amigos/as,
pero los que tienes cuentan contigo y tú con ellos/as. Que no te gusta hablar por
teléfono y que prefieres dar a recibir. Detestas ser el centro de atención.
Que tu primer merengue lo bailarás
con 13 años y tu primer contacto con el alcohol (muy poquito, de momento) es con 18 años; que no sabes bailar salsa y la bachata se te da regulinchi, igual
que el pasodoble y la jota asturiana. Que no tocas ningún instrumento, aunque
te regalan una guitarra con 12 años. Que te encanta la música y que disfrutas
desde un reguetón, hasta una pieza de Vivaldi. Que cantas a todo pulmón, aunque
desafines y bailas hasta los anuncios.
Que te gusta disfrutar de un café,
un vino y un culin de sidra en buena compañía, y que prefieres comer salado a
lo dulce, aunque prefieres cocinar lo dulce a lo salado.
Que te casarás con tu mejor amigo
con 27 años; tendrás tu primera hija, la niña más hermosa y perfecta que tus
ojos habían visto, con 28 y con casi 30 conocerás al segundo amor más grande de
tu vida. Que formarás una familia imperfectamente perfecta y que cambias el título
de la universidad por el oficio de ser madre y nunca te arrepentirás de ello.
¿Qué más puedo decirte? Seguro se
me quedan muchas cosas más por contarte, pero ya te las iré diciendo a medide
que me acuerde, aunque no sea 11 de agosto.
En conclusión, niña de la foto, serás muy feliz, porque el
viaje, TU viaje, será alucinante: vive sin miedo, ama sin temor y comete la
vida a cachinos. ¡¡¡Feliz Cumpleaños!!!
Atentamente,
YO
