sábado, 7 de noviembre de 2015
Él y ella, ella y él...
Ella camina, él la sigue
Ella habla, él la escucha
Ella le mira, él la besa sin tocarla
Ella respira, él se estremece
Ella sonríe, él la contempla
Ella baila, él la disfruta
Ella canta, él la observa
Ella duerme, él la sueña
Ella discute, él la entiende
Ella desea, él la complace
Ella llora, él la abraza
Ella tropieza, él la sostiene
Ella quiere, él la desea
Ella dice no, él quiere un sí
Ella vive, él la ama
...y así, ella por su lado y él a su lado, escribieron una historia a la medida de ellos dos
sábado, 20 de junio de 2015
Muero...
Muero un poco cada vez que abro y cierro los ojos...
Muero un poco en cada lágrima que derramo y en cada sonrisa que regalo...
Muero un poco en cada sueño alcanzado y en cada proyecto fracasado...
Muero un poco cada vez que caigo y cada vez que me levanto...
Muero un poco en cada promesa rota y en cada palabra empeñada...
Muero un poco en cada encuentro y en cada despedida...
Muero un poco en cada equipaje y en cada camino emprendido...
Muero un poco en cada paso que avanzo y en cada peldaño que alcanzo...
Muero un poco en mi soledad que me hace compañía...
Muero un poco en cada suspiro y en cada respiración...
Muero un poco en cada canción que me lleva a lugares lejanos...
Muero un poco en cada halo de nostalgia y cada vez que miro al pasado...
Muero un poco en cada día que cae y en cada cambio de estación...
Muero un poco con cada tic, tac del reloj...
Muero un poco cada vez que sale y se pone el sol...
Muero un poco en cada amanecer y en los colores del atardecer...
Muero un poco en cada amanecer y en los colores del atardecer...
Muero un poco con la luna llena y en el brillo de las estrellas...
Muero un poco en los besos que me guardé y en los abrazos que me quedé...
Muero un poco en los te quiero que no pronuncié...
Muero un poco en el silencio y en las palabras no pronunciadas...
Muero un poco con el calor del invierno y en el frío del verano...
Muero un poco en cada herida y en mis cicatrices...
Muero un poco cada vez...que es lo mismo que seguir viviendo!!!
domingo, 7 de junio de 2015
...Porque a fuerza ahorcan
Dicen que la necesidad tiene cara de hereje, y yo, a fuerza de distancia, lejanía y soledad, he tenido la necesidad de aprender...
Aprender a vivir y a sobrevivir...
Aprender a que soy como Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como, porque aquí no está la tía Lourdes y sus tortillas y sus albóndigas y su arroz con habichuelas...
Aprender a resolver mis problemas, porque aquí tengo a poca gente a quien acudir...
Aprender a disfrutar con lo que tengo, a pesar de añorar lo que quedó atrás...
Aprender a reinventar los días y a reinventar las fechas...
Aprender a multiplicarme para que mis hijos no sientan las grandes ausencias...
Aprender a ser auto suficiente, porque aquí solo somos cuatro...
Aprender a valorar mas la amistad y a alejarme de lo que no me hace bien...
Aprender a celebrar cualquier cosa por muy pequeña que sea, porque al final eso es lo que me queda...
Aprender a regalarle a mis hijos momentos inolvidables, para que el día de mañana tengan recuerdos agradables...
Aprender a vivir como si fuera a morir y a disfrutar como si acabará de nacer...
Aprender a disfrutar el camino y a no obsesionarme por llegar...
Aprender a abrir ventanas cuando se me cierran las puertas...
Aprender a bailar al ritmo que me marca la vida y ajustar las velas cada vez que cambie el viento...
Aprender a preocuparme menos y a ocuparme mas...
Aprender que cada problema tiene una solución, y que si no la tiene, entonces no es un problema...
Aprender que no es lo mismo la familia, que un familiar...
Aprender que el hogar está donde está tu corazón, y que el corazón puede estar en dos lugares a la vez...
Aprender a reír a pesar de querer llorar y a llorar de la risa...
Aprender que la vida se vive día a día, paso a paso, momento a momento...
Aprender a seguir adelante, a no tirar la toalla, a sacar fuerzas, a arañar las ganas, a apretar los dientes, a volar con el ala rota...
Aprender, aprender, aprender y aprender porque no me quedó de otra, porque a fuerza ahorcan...
domingo, 17 de mayo de 2015
Hola!!!
Hola!!! cuánto tiempo desde la última vez!!! Perdón por la ausencia, el silencio y el abandono de este lugar que me sirve de desahogo personal, mental y espiritual. Un lugar que, en ocasiones, ha impedido la locura y el mandar todo al carajo. Un lugar donde, no importa si me leen o no, hablo, grito, lloro, comparto, cuento; y ese hablar, ese gritar, ese llorar, ese compartir es lo que ha hecho posible mi estabilidad mental, claro, la poca que me queda.
Sé que igual no tengo excusa alguna, porque si alguien sabe que el que quiere puede, esa soy yo!!! Pero debo decirles que mi compu es un poco medalaganaria, hace lo que le da la gana, cuando quiere y como quiere, según Flobre como su dueña, no sé en que se basa para decir tal cosa, la verdad. El caso es que lo dice.
En este tiempo me he dedicado a varias cosas. Ahora me ha dado por el ganchillo, sí el ganchillo!!! Anda que mi abuela, mujer vieja y sabia, no me decía para que aprendiera, y yo aprendí cuando me dio la gana. Anda!!! va a ser por eso lo de la teoría de Flobre, y tendrá razón y to' el tío.
Na' que me ha dado la neura por ahí, y por el reciclaje. Venga a guardar botes, botellas, corchos, cartón, papel, etc. Estoy que no tiro nada, y cuando digo nada es NADA, al contrario, en vez de tirar, voy recogiendo, cual ropavejero. Temo llegar a desarrollar un síndrome de Diogenes. Y lo mucho que reñí yo a la tía Lourdes por su obsesión de guardar cosas, cositas y cosotas, porque "eso sirve para algo..." y ahora creo que estoy igual o peor que ella, eso sí, todo culpa de Pinterest, que bendita la hora en la que me dio por meterme ahí. Pero bueno, estoy contribuyendo con el medio ambiente, reciclando y reutilizando. Sí ya sé que desde que se inventaron las excusas...
Na' que me ha dado la neura por ahí, y por el reciclaje. Venga a guardar botes, botellas, corchos, cartón, papel, etc. Estoy que no tiro nada, y cuando digo nada es NADA, al contrario, en vez de tirar, voy recogiendo, cual ropavejero. Temo llegar a desarrollar un síndrome de Diogenes. Y lo mucho que reñí yo a la tía Lourdes por su obsesión de guardar cosas, cositas y cosotas, porque "eso sirve para algo..." y ahora creo que estoy igual o peor que ella, eso sí, todo culpa de Pinterest, que bendita la hora en la que me dio por meterme ahí. Pero bueno, estoy contribuyendo con el medio ambiente, reciclando y reutilizando. Sí ya sé que desde que se inventaron las excusas...
También me ha dado por la cocina, mas bien por los postres, a hacer postres como loca, y a engordar, sí señor!!! Al carajo la dieta y todos los kilos perdidos. A esta sección la he llamado el espacio madre-hija, aunque la madre trabaje mano a mano con el padre, y la hija se quede viendo la tele, pero como la hija dice, de vez en cuando, que quiere ser maestra pastelera, pues nada, que trato de animarla.
Ya ven, que, para no volverme loca, me he llenado de cosas que hacer y de proyectos que me ayudan a tener la cabeza en su sitio e impiden el aburrimiento total. Quien sabe si en el futuro mis pasatiempos empiecen a dar frutos. Todo se andará, por ahora es sólo un hobbie, un entretenimiento, una manera de mantenerme ocupada.
Creo que ya no tengo mucho mas que contar, solo decir que trataré de venir por aquí una vez a la semana, aunque sea solo a decir hola, sigo viva, feliz y bailando al ritmo de la vida.
Hasta dentro de nada...
Ya ven, que, para no volverme loca, me he llenado de cosas que hacer y de proyectos que me ayudan a tener la cabeza en su sitio e impiden el aburrimiento total. Quien sabe si en el futuro mis pasatiempos empiecen a dar frutos. Todo se andará, por ahora es sólo un hobbie, un entretenimiento, una manera de mantenerme ocupada.
Creo que ya no tengo mucho mas que contar, solo decir que trataré de venir por aquí una vez a la semana, aunque sea solo a decir hola, sigo viva, feliz y bailando al ritmo de la vida.
Hasta dentro de nada...
domingo, 7 de diciembre de 2014
Navidad...
Llega Navidad, y me encanta!!! Y la disfruto y la vivo con la expectación propia de una niña y la fe de una católica.
Creo en la magia de la Navidad y creo en el milagro de la Navidad. Disfruto las luces, el árbol, las canciones, las películas, los belenes, los adornos y la cena.
Me encantan las reuniones con amigos, los aguinaldos, las cenas y el calor especial que tienen los encuentros familiares.
Creo también en los reyes magos, y como cualquier pequeña les escribo mi carta. Ya no pido muñecas, ni juguetes, ahora pido ser feliz, vivir en paz, y estar en armonía con todo lo que me rodea. Pido humildad, un corazón sencillo y paciente. Pido fortaleza de espíritu y constancia en mi camino. Pido capacidad de discernimiento, amor para dar y manos fuertes para ayudar y sujetar. Pido cosas que el dinero no puede comprar y que sólo de cielo pueden bajar
Dentro de 18 días es Navidad, y como cada año estaba escribiendo acerca de esta fecha, cuando me tope con este escrito del Papa Francisco, no sé si lo escribió ya siendo Papa, o antes; no sé si corresponde a una homilía, o es un discurso o una charla; tampoco tengo la certeza de que sea de mi querido Francisco.
Pero cuando lo leí pensé que nada de lo que yo dijera podría superarlo. Y lo comparto por dos razones:
1. Porque es justo que ustedes, los que se toman un minuto para leer mis majaderías, lean algo con contenido verdadero, y
2. Porque es una forma de quedarmelo un poquito y no perderlo en el ciberespacio.
Del Papá Francisco...
"La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor.
Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma.
El árbol de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.
Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.
La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.
Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, la alegría y la generosidad.
Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.
La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor.
Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quién.
La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.
El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.
La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.
La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y restableces la paz, aun cuando sufras.
La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.
Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti.
Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad".
Y recuerden: "Que Santa Claus no ocupe el lugar del Niño Dios en la Navidad".
domingo, 9 de noviembre de 2014
Búscame...
En las flores y sus colores
En el salitre del mar y en las nubes en el cielo.
En el sonido de las olas y en la arena de la playa.
En el verde de las montañas y en el azul de la costa.
En el canto de los pájaros y en la sonrisa de los niños.
En los silencios que hablan y en la soledad que acompaña.
En los días de lluvia y cuando caliente el sol.
En el calor del verano, el olor de la primavera y las hojas secas del otoño.
En las carcajadas y en las lágrimas ahogadas.
En las palabras sinceras y en las manos que aprietan.
En los caminos largos y en las paradas cortas.
En el susurro del viento y en el baile de los arboles.
En la música de siempre y en las canciones de ahora.
En el barco que se aleja y en el avión que despega.
En el niño que llora y en la madre que abraza.
En las fotos del pasado y en los momentos que nos hemos perdido.
En el beso sincero y en la mirada profunda.
En el olor a sabanas limpias y en el aroma del café.
En las tardes del domingo y en la familia reunida.
En un refresco rojo y en los panes con tomate.
En las cosas sencillas y en los pequeños milagros.
En la distancia que marca el espacio y en la cercanía de los que amo.
En los días grises y en el brillo del arco iris.
Búscame...y me encontrarás.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Nuestros momentos...
Gracias a una peli que estábamos viendo con la Maru y en la que salió un escena muy parecida, por no decir exactamente igual, me acordé esta particular escena de la peli de mi vida.
Estábamos ya en la universidad y ya había pasado aquel verano del 88, en el que nos habíamos conocido en la fila para pagar la matricula. Tendría que ser en el semestre de septiembre-diciembre de ese mismo año, pues apenas nos conocíamos. Aún no nos íbamos para UNIBE, así que ambos seguíamos en la PUCMM.
Ya era de noche, lo sé y lo recuerdo perfectamente porque estaba preparándome mi cena, supongo que tendría poco de llegar de la uni, y si es así, serían, como temprano, las nueve de la noche, eso si mi última clase del día había terminado a las ocho de la noche, que si no, serían las diez y media mas o menos.
Como dije ya, estaba yo en la cocina gestionando mi cena cuando sonó el timbre, vivíamos todavía en los apartamentos de la Anacaona, o los del Embajador...esos que están en la Pedro A. Bobea. Pues eso, que sonó el timbre, dejo lo que estoy haciendo, MI CENA, y abro por la puerta de la cocina, y oh sorpresa!!! Era mi recién estrenado amigo Flobre, al que apenas conocía, con otro individuo al que no conocía ni mucho, ni poco...su nombre Luis Ricart. Les dije que me esperaran, que ya les abría la puerta principal, esa donde estaban parados como dos tontos muy tontos...por lo menos eso me pareció a mi, y eso que aún no sabía a qué habían ido hasta mi casa a esas horas de la noche tan poco aptas para hacer visitas.
Mientras me dirijo a abriles, me voy preguntando “qué carajo hace este tipo en la puerta de mi casa, qué son estas horas para venir hasta mi casa, quién coño lo invitó, y quién diablos es ese otro con el que viene...ah y que mi padre sale y me va matar cuando vea a estos dos aquí”.
Abro la puerta con la sonrisa ensayada frente al espejo que estaba justo en la entrada y les digo, muy educadamente y como si nada “Hola!!! Que haces aquí???” y él, TAN ÉL, me dice de lo mas natural del mundo “Te vine a devolver esto...te acuerdas, me lo dejaste esta tarde en la cafetería y se me olvido devolvértelo” Yo, miro el objeto y luego a él, y le digo “ay, Gracias...” en un tono mas de desconcierto que de agradecimiento, mientras en mi cabeza pensaba será imbécil!!!, que yo iba a cenar, que mira la hora que es, que hoy me cae un rapapolvo por culpa de estos...y todo por un jodido portaminas!!!
Si señores, UN PORTAMINAS!!!, uno de esos de plástico que vendían en la librería de la uni, la que estaba al lado de la cafetería. Un portaminas que costaba la friolera suma de sesenta céntimos; un portaminas de esos de colorinos, baratangos, sin marcas...vamos, lo que viene siendo un portaminas, que bien me podía devolver al otro día, o al siguiente...o cuando pintara.
Los invite a pasar y a sentarse un rato, mientras les decía, que iba justo a cenar cuando llegaron, a ver si así se piraban antes...nada, que los dos, sin ninguna prisa aparente, se sentaron, uno en un sillón, el otro en el sofá y yo en el medio de los dos, en el suelo sobre la alfombra. No recuerdo de qué hablamos, así de trascendental sería la conversación.
Cuando finalmente decidieron irse, lo primero que ataqué fue mi cena, luego me fui a acostar...porque también con eso se metieron esos dos, CON MIS HORAS DE SUEÑO!!! Cuando mi hermana me preguntó que quiénes eran, le dije “dos tontos...un compañero de la uni y el amigo, que no encontraron excusita mejor que venirme a devolver un portaminas para ligar conmigo...”
Aquí empezó una historia de amistad que crecería e iría a más cada día en el tiempo. Una historia de amistad, que se convirtió en nuestra historia de amor y que esta llena de pequeños momentos como estos. Una historia de amigos, casi hermanos, que perdura hasta hoy. Con uno de estos dos tontos me casé y al otro lo quiero como a un hermano.
Hoy, me parece estar viéndolos camino a mi casa aquella noche, en el cepillito amarillo, testigo de mas de una locura de estos dos, el uno diciéndole al otro “...camaján, vamos a pasar por casa de esta muchacha pa’ que la conozcas...”
...Y por momentos como estos es que sé que la vida vale la pena vivirla!!!
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