Mimisma nació al final final de los 60, casi casi en la década de los 70. Mimisma tiene unos cuantos años encima y ya peina un buen puñado de canas.
Mimisma nació con el teléfono fijo de disco, con los LP y vio la
llegada de los casetes, walkman, discman. También vio cómo iba evolucionando
los VHS, Beta y diskettes hasta las consolas y el lápiz USB.
Mimisma pasó de la máquina de
escribir mecánica que le dislocaba el dedo meñique a la máquina eléctrica, de
ahí al ordenador de sobremesa y de ahí a la portátil y a la Tablet.
Mimisma pasó de los libros
físicos a los virtuales y de tener una biblioteca en un mueble en su habitación, a tener todos los libros en
un ebook; de la enciclopedia a la Wikipedia; de ver los videos en la tele cuando
MTV solo ponía música a Youtube, y de escuchar la radio a la playlist de
Spotify.
Mimisma tomaba fotos con una
cámara de foto de esa que se le “velaba el rollo” si la abrías y hasta que no
lo revelabas no sabias lo que había salido; grababa videos caseros con una
video cámara al hombro. Ahora mimisma tiene un móvil que le hace la misma
función.
Mimisma tenía un reloj al que
había que darle cuerda para que caminara, luego un Casio con pilas, ahora
mimisma tiene un “Smart watch” que lo pone a cargar y ya no se preocupa hasta que
él mismo le dice, porque es "smart", que no tiene batería, además le cuenta los
pasos y le manda a levantarse y moverse si entiende que tiene muchas horas sin movimiento.
Cuando mimisma nació en su casa tenían
una televisión blanco y negro a la que había que ir a cambiarle el canal,
subirle el volumen y moverle la antena cuando no se veía bien. Luego sus padres
compraron una a color y a control remoto. Ahora en la casa de mimisma hay una
Smart tv, en la que ve series, películas que quizás aún no se han estrenado en
su ciudad, deportes que se están jugando en cualquier parte del mundo y a
cualquier hora y canales de televisión del país que le apetezca;
además su Smart tv, es capaz de grabar y pausar, adelantar y retroceder, sin
ningún aparato adicional.
Mimisma nació con los álbumes de
fotos y las fotos reveladas con químicos, ahora hay Instagram y fotos
digitales; creció hablando por teléfono, ahora se hace por WhatsApp; escribía cartas
que echaba en el buzón de correos, ahora tiene correo electrónico.
Mimisma hacía amigos en el
parque, en el cole, en la universidad, ahora se solicita contactos en Facebook.
Las reuniones de empresas se hacían en el salón de conferencia, y los guateques
en el salón de la casa. Ahora se hacen virtual y, a través de pantallas, se
juega, se hacen amigos y hasta “se juntan” A ver películas.
Mimisma estudió, el colegio,
instituto, universidad, inglés y mecanografía de forma presencial; repartió
curriculums en las empresas y tenía entrevistas de trabajo dentro de una oficina.
Hoy los curriculums ya no se reparten, se envían por correo electrónico o whatsapp
y las entrevistas de trabajo, al igual que las clases, pueden ser de manera
presencial o “online”.
Antes, cuando la vida era simple,
mimisma tenía un reloj de pulsera, un despertador, un teléfono fijo en su casa,
una tele donde se reunía la familia a ver un programa, radio, la máquina de escribir,
la minicadena donde sus padres escuchaban desde Nino Bravo a Manolo Escobar. Más
tarde, en casa de mimisma, tendrían radio casete, VHS, la Nintendo, el walkman…
Aparatos, aparatos y aparatos, que tenían, todos y cada uno de ellos, una
función única y especifica y cada uno cumplía, a la perfección, su función. Si uno dejaba de funcionar con muchos años encima, se arreglaba o se sustituía por otro. Simple, sencillo y sin muchas complicaciones
Ahora, todos esos aparatos que
antes estaban en casa de mimisma, ocupando un espacio físico, ahora están en un
solo aparato, que llevas en el bolsillo de atrás del pantalón o dentro de la cartera
en el bolso. Todos tenemos uno y con él se habla, se toma fotos, se ve la hora,
se pone la alarma, se ve videos, se guardan fotos y contactos, se lee y se
escucha música. Ese aparato del tamaño de la palma de la mano y que pesa unos
cuantos gramos contiene el teléfono, la cámara de fotos, el álbum, los vinilos,
los libros, el reloj, la radio, la televisión, el VHS, la Nintendo y hasta la tarjetas de créditos…El mundo a
solo un clic. Si se daña o si te quedas sin datos o sin WiFi, ya nos sabes ni respirar. Y si se te pierde te da un microinfarto.
Mimisma vive, como la mayoría del resto del mundo, en la era de la tecnología, donde los aparatos se hacen más inteligentes: teléfonos inteligentes, televisión inteligente, reloj inteligente.
La era en la que los avances se venden para “simplificar” la vida, mientras se complica la realidad.
La era en la que pedimos todo a la inteligencia artificial, mientras vamos perdiendo capacidad analítica, creativa, intelectual y emocional.
Mimisma a veces piensa que la vida era "más mejor" cuando había más aparatos y la inteligente era ella, que ahora, que tiene uno solo pequeño, ligero e inteligente.

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