domingo, 17 de mayo de 2015

Hola!!!


Hola!!! cuánto tiempo desde la última vez!!! Perdón por la ausencia, el silencio y el abandono de este lugar que me sirve de desahogo personal, mental y espiritual. Un lugar que, en ocasiones, ha impedido la locura y el mandar todo al carajo. Un lugar donde, no importa si me leen o no, hablo, grito, lloro, comparto, cuento; y ese hablar, ese gritar, ese llorar, ese compartir es lo que ha hecho posible mi estabilidad mental, claro, la poca que me queda.

Sé que igual no tengo excusa alguna, porque si alguien sabe que el que quiere puede, esa soy yo!!! Pero debo decirles que mi compu es un poco medalaganaria, hace lo que le da la gana, cuando quiere y como quiere, según Flobre como su dueña, no sé en que se basa para decir tal cosa, la verdad. El caso es que lo dice.

En este tiempo me he dedicado a varias cosas. Ahora me ha dado por el ganchillo, sí el ganchillo!!! Anda que mi abuela, mujer vieja y sabia, no me decía para que aprendiera, y yo aprendí cuando me dio la gana. Anda!!! va a ser por eso lo de la teoría de Flobre, y tendrá razón y to' el tío.

Na' que me ha dado la neura por ahí, y por el reciclaje. Venga a guardar botes, botellas, corchos, cartón, papel, etc. Estoy que no tiro nada, y cuando digo nada es NADA, al contrario, en vez de tirar, voy recogiendo, cual ropavejero. Temo llegar a desarrollar un síndrome de Diogenes. Y lo mucho que reñí yo a la tía Lourdes por su obsesión de guardar cosas, cositas y cosotas, porque "eso sirve para algo..." y ahora creo que estoy igual o peor que ella, eso sí, todo culpa de Pinterest, que bendita la hora en la que me dio por meterme ahí. Pero bueno, estoy contribuyendo con el medio ambiente, reciclando y reutilizando. Sí ya sé que desde que se inventaron las excusas...

También me ha dado por la cocina, mas bien por los postres, a hacer postres como loca, y a engordar, sí señor!!! Al carajo la dieta y todos los kilos perdidos. A esta sección la he llamado el espacio madre-hija, aunque la madre trabaje mano a mano con el padre, y la hija se quede viendo la tele, pero como la hija dice, de vez en cuando, que quiere ser maestra pastelera, pues nada, que trato de animarla.

Ya ven, que, para no volverme loca, me he llenado de cosas que hacer y de proyectos que me ayudan a tener la cabeza en su sitio e impiden el aburrimiento total. Quien sabe si en el futuro mis pasatiempos empiecen a dar frutos. Todo se andará, por ahora es sólo un hobbie, un entretenimiento, una manera de mantenerme ocupada.

Creo que ya no tengo mucho mas que contar, solo decir que trataré de venir por aquí una vez a la semana, aunque sea solo a decir hola, sigo viva, feliz y bailando al ritmo de la vida.

Hasta dentro de nada...

domingo, 7 de diciembre de 2014

Navidad...


Llega Navidad, y me encanta!!! Y la disfruto y la vivo con la expectación propia de una niña y la fe de una católica. 

Creo en la magia de la Navidad y creo en el milagro de la Navidad. Disfruto las luces, el árbol, las canciones, las películas, los belenes, los adornos y la cena. 

Me encantan las reuniones con amigos, los aguinaldos, las cenas y el calor especial que tienen los encuentros familiares.

Creo también en los reyes magos, y como cualquier pequeña les escribo mi carta. Ya no pido muñecas, ni juguetes, ahora pido ser feliz, vivir en paz, y estar en armonía con todo lo que me rodea. Pido humildad, un corazón sencillo y paciente. Pido fortaleza de espíritu y constancia en mi camino. Pido capacidad de discernimiento, amor para dar y manos fuertes para ayudar y sujetar. Pido cosas que el dinero no puede comprar y que sólo de cielo pueden bajar

Dentro de 18 días es Navidad, y como cada año estaba escribiendo acerca de esta fecha, cuando me tope con este escrito del Papa Francisco, no sé si lo escribió ya siendo Papa, o antes; no sé si corresponde a una homilía, o es un discurso o una charla; tampoco tengo la certeza de que sea de mi querido Francisco. 

Pero cuando lo leí  pensé que nada de lo que yo dijera podría superarlo. Y lo comparto por dos razones: 
1. Porque es justo que ustedes, los que se toman un minuto para leer mis majaderías, lean algo con contenido verdadero, y 
2. Porque es una forma de quedarmelo un poquito y no perderlo en el ciberespacio.

Del Papá Francisco...

"La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor. 

Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma. 

El árbol de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. 

Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida. 

La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir. 

Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, la alegría y la generosidad. 

Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. 

La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. 

Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quién. 

La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti. 

El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano. 

La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos. 

La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y restableces la paz, aun cuando sufras. 

La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado. 

Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti. 

Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad". 

Y recuerden: "Que Santa Claus no ocupe el lugar del Niño Dios en la Navidad".

domingo, 9 de noviembre de 2014

Búscame...



En las flores y sus colores

En el salitre del mar y en las nubes en el cielo.

En el sonido de las olas y en la arena de la playa.

En el verde de las montañas y en el azul de la costa.

En el canto de los pájaros y en la sonrisa de los niños.

En los silencios que hablan y en la soledad que acompaña.

En los días de lluvia y cuando caliente el sol.

En el calor del verano, el olor de la primavera y las hojas secas del otoño.

En las carcajadas y en las lágrimas ahogadas.

En las palabras sinceras y en las manos que aprietan.

En los caminos largos y en las paradas cortas.

En el susurro del viento y en el baile de los arboles.

En la música de siempre y en las canciones de ahora.

En el barco que se aleja y en el avión que despega.

En el niño que llora y en la madre que abraza.

En las fotos del pasado y en los momentos que nos hemos perdido.

En el beso sincero y en la mirada profunda.

En el olor a sabanas limpias y en el aroma del café.

En las tardes del domingo y en la familia reunida.

En un refresco rojo y en los panes con tomate.

En las cosas sencillas y en los pequeños milagros.

En la distancia que marca el espacio y en la cercanía de los que amo.

En los días grises y en el brillo del arco iris.

Búscame...y me encontrarás.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Nuestros momentos...


Gracias a una peli que estábamos viendo con la Maru y en la que salió un escena muy parecida, por no decir exactamente igual, me acordé esta particular escena de la peli de mi vida. 

Estábamos ya en la universidad y ya había pasado aquel verano del 88, en el que nos habíamos conocido en la fila para pagar la matricula. Tendría que ser en el semestre de septiembre-diciembre de ese mismo año, pues apenas nos conocíamos. Aún no nos íbamos para UNIBE, así que ambos seguíamos en la PUCMM. 

Ya era de noche, lo sé y lo recuerdo perfectamente porque estaba preparándome mi cena, supongo que tendría poco de llegar de la uni, y si es así, serían, como temprano, las nueve de la noche, eso si mi última clase del día había terminado a las ocho de la noche, que si no, serían las diez y media mas o menos. 

Como dije ya, estaba yo en la cocina gestionando mi cena cuando sonó el timbre, vivíamos todavía en los apartamentos de la Anacaona, o los del Embajador...esos que están en la Pedro A. Bobea. Pues eso, que sonó el timbre, dejo lo que estoy haciendo, MI CENA, y abro por la puerta de la cocina, y oh sorpresa!!! Era mi recién estrenado amigo Flobre, al que apenas conocía, con otro individuo al que no conocía ni mucho, ni poco...su nombre Luis Ricart. Les dije que me esperaran, que ya les abría la puerta principal, esa donde estaban parados como dos tontos muy tontos...por lo menos eso me pareció a mi, y eso que aún no sabía a qué habían ido hasta mi casa a esas horas de la noche tan poco aptas para hacer visitas. 

Mientras me dirijo a abriles, me voy preguntando “qué carajo hace este tipo en la puerta de mi casa, qué son estas horas para venir hasta mi casa, quién coño lo invitó, y quién diablos es ese otro con el que viene...ah y que mi padre sale y me va matar cuando vea a estos dos aquí”. 

Abro la puerta con la sonrisa ensayada frente al espejo que estaba justo en la entrada y les digo, muy educadamente y como si nada “Hola!!! Que haces aquí???” y él, TAN ÉL, me dice de lo mas natural del mundo “Te vine a devolver esto...te acuerdas, me lo dejaste esta tarde en la cafetería y se me olvido devolvértelo” Yo, miro el objeto y luego a él, y le digo “ay, Gracias...” en un tono mas de desconcierto que de agradecimiento, mientras en mi cabeza pensaba será imbécil!!!, que yo iba a cenar, que mira la hora que es, que hoy me cae un rapapolvo por culpa de estos...y todo por un jodido portaminas!!! 

Si señores, UN PORTAMINAS!!!, uno de esos de plástico que vendían en la librería de la uni, la que estaba al lado de la cafetería. Un portaminas que costaba la friolera suma de sesenta céntimos; un portaminas de esos de colorinos, baratangos, sin marcas...vamos, lo que viene siendo un portaminas, que bien me podía devolver al otro día, o al siguiente...o cuando pintara.

Los invite a pasar y a sentarse un rato, mientras les decía, que iba justo a cenar cuando llegaron, a ver si así se piraban antes...nada, que los dos, sin ninguna prisa aparente, se sentaron, uno en un sillón, el otro en el sofá y yo en el medio de los dos, en el suelo sobre la alfombra. No recuerdo de qué hablamos, así de trascendental sería la conversación. 

Cuando finalmente decidieron irse, lo primero que ataqué fue mi cena, luego me fui a acostar...porque también con eso se metieron esos dos, CON MIS HORAS DE SUEÑO!!! Cuando mi hermana me preguntó que quiénes eran, le dije “dos tontos...un compañero de la uni y el amigo, que no encontraron excusita mejor que venirme a devolver un portaminas para ligar conmigo...” 

Aquí empezó una historia de amistad que crecería e iría a más cada día en el tiempo. Una historia de amistad, que se convirtió en nuestra historia de amor y que esta llena de pequeños momentos como estos. Una historia de amigos, casi hermanos, que perdura hasta hoy. Con uno de estos dos tontos me casé y al otro lo quiero como a un hermano. 

Hoy, me parece estar viéndolos camino a mi casa aquella noche, en el cepillito amarillo, testigo de mas de una locura de estos dos, el uno diciéndole al otro “...camaján, vamos a pasar por casa de esta muchacha pa’ que la conozcas...” 

...Y por momentos como estos es que sé que la vida vale la pena vivirla!!!

domingo, 24 de agosto de 2014

Yo soy así y así soy yo...


Sonrío por embellecer mi rostro, no para que te des cuenta que soy feliz. 

Lloro para limpiar mi alma, no para darte pena. 

Perdono porque me libera, no con el fin de que me perdones. 

Canto porque me gusta, no para que me escuches. 

Bailo porque siento que vuelo, no para que me mires hacerlo. 

Escribo porque me desahogo, no para que lo leas. 

Limpio porque necesito la limpieza y la organización, no para impresionar. 

Me arreglo porque me gusta, no para gustar a nadie. 

Leo porque me lleva de viaje, no para que pienses que soy intelectual. 

Te sigo la corriente para llevar la fiesta en paz, no porque soy tonta. 

Confío porque necesito confiar, no porque soy imbécil. 

Me gustan las personas que miran a los ojos y aprietan las manos. 

Me gustan los abrazos fuertes y los besos sonaos y apretaos...como nos los damos en mi familia. 

Me gustan los silencios largos al lado de la persona amada. 

Me gusta hablar a la cara y que me hablen de frente. 

Me gusta las manos que aprietan y los pasos firmes. 

Me gustan los zapatos altos y las zapatillas de verano. 

Me gusta el olor a lluvia, su sonido al caer y verla golpear el cristal. 

Me gustan los amigos sinceros y la familia como compañía.

Desconfío del que habla mucho...porque a mas ruido, menos nueces. 

Desconfío del que no me mira cuando me habla, del adulador y del que mucho me aplaude.

Desconfío del que me mira y no me habla, del que me observa sin decir nada.

Desconfío del que habla constantemente de sí mismo y no presta atención a los demás.

Desconfío del que grita cuando habla, del que critica y del que va presumiendo de sí mismo.

Desconfío del que dice y no hace, del que exige y no da, del que pide y no ofrece.

Ya ves, puede que no te guste, pero yo soy así y así soy yo...

domingo, 17 de agosto de 2014

Dale sentido a la vida...


“El actor Robin Williams muere, aparentemente, por suicidio”, fue la última noticia con la que me acosté el pasado lunes y la primera que vi al levantarme. Lo siento mucho, era uno de mis favoritos, me parecía un excelente actor y me sonaba que tenía cara de una persona buena y feliz...parece que en esto último me equivoqué. Pasé de flipar con la noticia al cabreo. De no creérmelo a no querer saber mas sobre este tema. 

Alguien que se supone lo tenía todo, fama, dinero, carisma, reconocimiento, menos el deseo de vivir y la fe en la vida. Había logrado lo que todo ser humano aspira a lograr: Triunfar en lo que te gusta hacer. Sin embargo, llegó un momento en el que no le encontró sentido a seguir viviendo. Esto último, cada vez que lo pienso, me da mas rabia aún, porque sus pelis, la mayoría, además de hacerme reír eran una oda a la vida...que ironía!!!

No voy a entrar en el tema “Depresión clínica” según los expertos es muy jodida; tampoco me atrevo a ponerla en tela de juicio, la última vez que lo hice con una dolencia, estuve tres semanas en cama por culpa de ella. Sé que es una enfermedad y como tal debe ser tratada. Gracias a Dios no conozco sus síntomas y espero no hacerlo nunca. Tampoco es mi intención juzgar a nadie, no soy quien para hacerlo. 

Sí que me pregunto y no me dejo de preguntar, qué tan vacía tiene que estar tu vida para atentar contra ella; o que tan llena de mierda tienes la cabeza que te impide razonar que nada, ni nadie vale una vida, y menos la tuya. 

Me imagino que llega un momento en que nada tiene sentido, que puedes llegar a sentir que tu vida no vale nada; que sientes que no tienes a nadie y que a nadie le importas; que los problemas parecen meterte en un laberinto sin salida, en un pozo sin fondo, en un túnel sin fin, y que la única solución que se te ocurre es terminar con todo. Que existe un momento en la vida en lo que quieres es dormir y no despertar más...no sé, de verdad que no sé. 

Pero cuando esto sucede, cuando te sientes así, busca un motivo para vivir, créeme los hay. Vete a cualquier población del África o de América Latina e intenta aprender a vivir y a disfrutar de la vida como ellos. Mira a esas personas que no tienen lo más elemental para vivir, y sin embargo son felices, sonríen y se levantan cada día con ilusión. Mira a la cara a esos niños y llénate de ellos, de su mirada, de su sonrisa. 

Si no tienes dinero y no puedes viajar, sal a la calle, visita a los enfermos...hay muchos niños a los que les alegraría una visita en el hospital; si no quieres salir, porque te da mucha flojera, ponte a hacer manualidades, te sorprenderá lo que llega a relajar. Haz ganchillo, si no sabes, en Youtube hay cursos muy buenos, haz flores con papel de rafia, ponte a hacer figuritas con plastilina, busca botellas de cristal y decóralas, igual te ayuda. 

Ve a un bar y desahógate con el bar tender. Haz yoga.Visita a la familia. Coloca un letrero en la puerta de la nevera que diga, con letras enormes, “MAÑANA” y deja para mañana la absurda idea de dejar de respirar. 

Llena tu vida y el vacío existencial empieza a llenarse de pequeñas cosas que le darán sentido a vivir. 

Y si lo que te falta es compañía, si sientes que no tienes a nadie, que a nadie le importas, entonces, adopta un perrito, no sabes lo fieles y cariñosos que pueden llegar a ser, y lo feliz que se ponen cada vez que te ven, te harán sentir la única persona, la mas especial del universo, la mas hermosa...y lo mejor del mundo, no te pedirán nada a cambio, sólo que lo mimes. 

Que es verdad, que a lo mejor es muy cómoda mi posición, que no he pasado por eso, que no sé de lo que hablo. Que igual mi vida es tan simple, y mis problemas tan sencillos, que no entiendo cómo se puede llegar ahí. 

Sí, gracias a Dios, yo tengo amor por la vida, no importa cuántas veces me patee el culo; sí, gracias a Dios, yo quiero seguir luchando, fracasando y levantándome una y otra vez, cada día de mi vida; sí, gracias a Dios, para mi, vivir tiene sentido. Y sí, gracias a Dios, desconozco todos los síntomas de esta terrible enfermedad que es la depresión, y tal vez por eso, me es tan fácil hablar... 

...pero creo firmemente que la vida puede que sea muy, pero que muy jodida, pero vale la pena vivirla hasta el último aliento!!! 

RIP Robin Williams y todos aquellos que no encontraron un sentido a seguir luchando...

domingo, 10 de agosto de 2014

El primer día...



Hoy es el primer día del resto de mi vida.

Hoy cierro puertas y abro ventanas.

Hoy termino un capitulo para empezar un nuevo libro.

Hoy termino una historia y empiezo a vivir otra.

Hoy cierro ciclos, concluyo etapas.

Hoy tomo distancia y observo desde lejos.

Hoy me pongo zapatos nuevo para bailar al ritmo de la vida.

Hoy abro mis alas y levanto mi vuelo.

Hoy ajusto mis velas para surcar los mares.

Hoy inicio el camino, hoy doy el primer paso.

Hoy empiezo a escalar la montaña y subo el primer peldaño.

Hoy rompo mis esquemas y hago otros.

Hoy arriesgo, hoy intento.

Hoy inicio el viaje, hoy me subo a un nuevo tren

Hoy es el punto de inflexión.

Hoy empiezo a vivir!!!