domingo, 24 de junio de 2012

A la distancia de su mano...


Buscaba sin parar, buscaba sin encontrar, buscaba un amor que le llenara, buscaba a la persona que le completara. 

Se tejió mil historias, se sumió en mil amores, se enredó en mil relaciones. 

Sufrió fuertes golpes y grandes desengaños. 

Perdió la esperanza y volvió a recuperarla.

Buscó durante años sin obtener resultado. 

Quiso tirar la toalla, rendirse, olvidarse. 

Pensó que era una pérdida de tiempo, que el amor no era para ella. 

Continuó buscando...buscaba y buscaba... 

Cuando creía pérdida la batalla, cuando se había dado por vencida, miro a su lado y le encontró a la distancia de su mano, con la etiqueta de “mi mejor amigo”...

lunes, 18 de junio de 2012

Verano del 90


Todos tenemos una época, un verano, un año el que recordamos y nos hace esbozar una pequeña sonrisa. Ese momento, ese recuerdo, esa época que ilumina el rostro cuando lo recuerdas.  

Cuando paso revista de todos mis años, veo que hay muchos momentos realmente especiales: el año en el que viaje con mis padres a España a conocer a mi familia paterna; cuando las primas fuimos en un gran viaje a Disney World, que aunque estuvo salpicado por una pequeña riña de niñas caprichudas, no deja de ser uno de las semanas mas emocionantes que recuerdo; el año en el que salí del colegio, porque significaba la libertad, un nuevo capítulo, una nueva etapa; el año de mi noviazgo y de mi preparación de boda, fue particularmente especial, porque fue escribir, ya no un nuevo capítulo, sino empezar un nuevo libro. 

Creo que mis años están llenos de pequeños momentos, porque, en sentido general, pienso que he sido muy feliz a lo largo de toda mi vida y que tengo muchas grandes y especiales épocas dignas de ser recordadas y contadas. Pero el verano del 90 fue como llegar a un nuevo mundo, entrar a una nueva etapa. Era como volar, era la libertad; fue descubrir los amigos que me acompañarían durante gran parte de mi vida. Recuerdo los domingos en la piscina del club, divirtiéndonos como niños pequeños, pasándola como enanos. Fuimos cada domingo de aquel verano, y la verdad es que no hacíamos mucho mas que bañarnos, comer club sándwich, tarta helada o sándwich de helado, beber piña colada, fruit punch, Coca Cola o Seven Up y hablar tonterías, pero en esos momentos éramos tan libres e inocentes; no había malicia, no habían malas intenciones...éramos eso: amigos. Aunque de esos amigos salió el que me acompañaría toda la vida, el que estaría junto a mi “hasta que la muerte nos separe”. No sin duda digo que serían los amigos que me acompañarían durante gran parte de mis días. Las tardes en mi casa también eran especiales, nos sentábamos largas horas en la galería, escuchábamos música, jugábamos y hablábamos; en algunas ocasiones llegaban mis primos y se mezclaban con nosotros y otras veces salían los planes más súper mega emocionantes: ir al cine o salir a cenar comida chatarra. Vuelvo a decir, no había malicia, no teníamos Tuitter, ni facebook, tampoco teníamos celulares, sólo nos teníamos unos a los otros, nuestro tiempo y el deseo de pasarla bien con cualquier tontería. 

Aquel año cambié de universidad, un nuevo reto, una nueva oportunidad, porque con la primera no había dado “pie con bola”, y en mi cambio me lleve a mi mejor amigo, hoy mi querido esposo. Juntos decidimos iniciar ese nuevo camino, como años mas tarde decidimos iniciar el camino al altar. 

Verano del 90, sin duda uno de los mejores veranos que recuerdo, al que me gustaría volver de vez en cuando por la sensación de libertad, amistad e inocencia que encierra... 

Estoy de vuelta y espero quedarme, hasta la próxima...

lunes, 9 de abril de 2012

Pequeñas cosas...


Nos pasamos la vida esperando que nos sucedan grandes cosas; nos pasamos la vida soñando, imaginando, queriendo, buscando; nos centramos en lograr, en tener, en encontrar, sin darnos cuenta que la vida es eso que nos va pasando mientras hacemos otros planes, como dijo John Lennon; no nos damos cuenta que vivir es disfrutar de las pequeñas cosas que nos suceden a diario.

Vamos viviendo el día a día y no nos detenemos a ver el mundo que nos rodea, no nos centramos en lo cotidiano, en lo diario, en lo pequeño, que al final es lo que mas falta nos hace.

Ayer me acordaba de una conversación trivial, sin importancia aparente, hace ya muchos años cuando aún vivíamos en nuestro pedacito de tierra. Estábamos en mi casa la tía Angie, Amelia, Flobre, Maru, Jose y yo; la tía Angie peinaba el pelo de Maru sobre mi cama, mientras yo jugaba con Amelia y Flobre y Jose estaban por el balcón; recuerdo que la tía Angie dijo "Maru, cuando seas mayor nos vamos a acordar de estas tardes que pasábamos juntas, jugando y peinándonos" A esos momentos me refiero, a esos que no duran nada, a esos que parecen no tener importancia, a esos marcan la diferencia en la vida. Hoy, ese instante vivido entre tías y primas es difícil de repetir, difícil de vivir, porque la realidad es la que es y la distancia es la que manda.

Cuando sueño con mi tierra, cuando pienso en mi gente, cuando me acuerdo del pasado, no me vienen a la memoria grandes eventos; son esas tonterías, esos pequeños grandes instantes los que hacen que llueva en el alma.

"Las pequeñas cosas de todos los días, son las grandes cosas que tengo en la vida..." canta Miriam Hernández, y hoy como mañana, cada vez que vuelva al pasado recordaré los paseos en familia, las riñas con mis hermanas, las albóndigas de la tía Lourdes, las tardes de juegos con mis primos, las veces que lloré y las veces que reí cerca de los míos, los refrescos rojos que me tomé, las galletas de soda con café, los viajes a Sederias, los bizcochos de la tía Carmen, las tardes de mi niñez en Villa Duarte, la sonrisa de mis hijos y cada uno de mis sobrinos, los jueves de estreno, las reuniones de familia y la juntadera con los amigos...en fin, esos pequeños instantes, que en su momento, no le damos importancia pero que son los que se quedan en nuestra memoria y a los que solemos recordar y llamamos "felicidad". No se compran, no se venden, se viven, se disfrutan, se recuerdan y, a veces, al recordarlos, se lloran.

martes, 3 de abril de 2012

Semana Santa...

Semana Santa y yo en el salón de mi casa, arropada hasta la cabeza, pensando en el clima de mi terruño, la brisita de cuaresma que le llamamos nosotros y todos sabemos cuál es, de hecho, podemos, los que estamos lejos, recordarla como nos acaricia mientras nos deja una sensación de calor.

En días como hoy no puedo dejar de pensar en nuestro itinerario familiar de estos días, que para nada incluía salir fuera de la ciudad; al contrario, preferíamos quedarnos en casa y disfrutar de la tranquilidad de mi Santo Domingo que se quedaba vacío y en silencio.

Los jueves se trabajaba hasta el mediodía, y de ahí traje de baños y piscina toda la tarde y durante los días siguiente. El viernes tocaba piscina con los primos en Casa de España o en casa de Tico y Vanessa; mis hijos cada vez que se acercan estos días recuerdan esas horas en la mini piscina en la casa del tío Tico, mientras los adultos comíamos habichuelas con dulce.

Los viernes santo teníamos el almuerzo en casa de mis suegros, donde no faltaba el pescado frito en escabeche, menú obligado en la mesa ese día. Para mi suegro el pescado frito era al viernes santo, como la pierna de cerdo a la Nochebuena y el Año Nuevo.

Los sábados santos, además de pasarnos el día entre una piscina y otra y de una casa a otra, nos tocaba hacer la vigilia junto a los hermanos de comunidad; para completar nuestra Semana Santa familiar, los domingos nos pasábamos el día en el club disfrutando de nuestro último día de vacaciones, hasta que llegaba la hora de ir a misa a celebrar, siempre en familia, la pascua de resurrección; si apetecía nos íbamos con nuestros hermanos de comunidad a cenar y si no, nos marchábamos a casa a prepararnos para empezar la jornada laboral.

Aquí nos ha tocado adaptarnos a las circunstancias y a acomodar nuestras vacaciones, tratamos de hacerlas mas llevadera y cada vez parece menos difícil el camino, aunque la soledad parece aplastarnos en días como estos.

Semana Santa esta aquí y mis recuerdos están allí, y aún cuando he aprendido a disfrutar estos días, no dejo de añorar esos pequeños grandes momentos llenos de amigos y familia. Asturias sigue siendo tan grande como cuando llegue y yo sigo siendo muy pequeña.

Feliz Semana Santa!!!

jueves, 8 de marzo de 2012

Feliz día de la mujer...

Alguien escribió:

Las niñas vienen en cinco colores: negro, blanco, rojo, amarillo y café, pero usted siempre obtiene su color favorito al hacer el pedido. Para ellas no existe la ley del precio; hay millones de niñas pequeñas, pero cada una es tan valiosa como una joya. Cuando las crea el cielo, se utiliza parte de la materia de las criaturas de la naturaleza: del ruiseñor los cantos, de la mulita la terquedad, del monito las monerias, los brincos del saltamontes, la curiosidad del gato y añádele la mente incomprensible y misteriosas de la mujer.

Ella puede ser la más cariñosa del mundo y también la mas necia. Se le encuentra brincando, cantando y haciendo toda clase de ruidos que le enojaran; cuando le llaman la atención se queda quietecita, humilde y con ese brillo celestial en su mirada. Ella es la inocencia jugando en la tierra, la belleza echando maromas y también la mas dulce expresión del amor cuando arrulla y duerme a su muñeca.

Una niña nace con un brillo angelical del que siempre queda suficiente luz para robarnos el corazón, aunque se siente en el lodo, llore a todo volumen, haga una rabieta o camine por la casa presumiendo con las ropas y zapatos de mamá.

Le encantan los zapatos nuevos, las muñecas, los helados, los vestidos domingueros, los adornos para el cabello, el kinder, los pajaritos, la niña del vecino, jugar a la casita y la tiendita, el baile, los cuentos de hadas, el maquillaje y el perfume. No le gustan los perros grandes, ni los niños, ni que le peinen el pelo. Es la más ruidosa cuando usted piensa en sus problemas, la más bonita cuando le ha hecho desesperar, la más ocupada a la hora de dormir, la más seria e irritable cuando quiere lucirla a su visita y la más coqueta cuando usted ha resuelto que, definitivamente, no volverá otra vez a salirse con la suya. Nadie da mayor disgusto o alegría, o el más legitimo orgullo, que esta mezcla de Caperucita Roja y Mickey Mouse.

Por todas esas niñas que algún día serán mujer; por todas esas niñas que juegan a las muñecas y sueñan con el maquillaje, los bolsos y los zapatos altos.

Por la mujer profesional, trabajadora y por la que se queda en el hogar; Por el ama de casa que es madre, esposa, amante, mujer, psicóloga, economista, administradora, profesora, chófer, hermana, amiga; por la que es abuela, tía, madrina...

Por la mujer víctima de la violencia doméstica, por la mujer maltratada, humillada, mal pagada; por las niñas castradas.

Porque la mujer da vida a través de su vida, porque no se rinde, porque es el sostén del hogar y la piedra angular de la sociedad. Porque llora con las películas románticas, porque es sensible ante el dolor, porque le gustan las canciones de amor, porque es el sexo fuerte; porque "detrás de cada hombre hay una gran mujer" y porque si no puedes contra el mundo, únete a él:

FELIZ DÍA DE LA MUJER!!!

Me despido no sin antes decir, Mujeres del mundo mundial, parte del extranjero y zonas aledañas: Feliz 08 de marzo y mucho ánimo, porque algún día los 364 días restantes del año también serán nuestros!!!

martes, 14 de febrero de 2012

Feliz día de San Valentín


Llegó San Valentín!!!

Según Wikipedia San Valentín era un sacerdote que hacia el siglo III ejercía en Roma, cuando gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión, los solteros sin familia eran mejores soldados ya que tenían menos ataduras. El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador celebrando en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados). El emperador Claudio se enteró y como San Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, el emperador lo llamo a Palacio. San Valentín aprovecho aquella ocasión para hacer proselitismo del cristianismo.

Aunque a principio Claudio II mostró interés, el ejército y el Gobernador de Roma, llamado Calpurnio, le persuadieron para quitárselo de la cabeza. El emperador Claudio dio entonces orden de que encarcelasen a Valentín.

El oficial Asterius, encargado de encarcelarle, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín. Le reto a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y en nombre del Señor, le devolvió la vista. Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron el cristianismo. De todas formas, Valentín siguió preso y el débil emperador Claudio finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270. La joven Julia agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos.

Muchos piensan que este día se celebra desde hace poco y que surgió por el interés de los grandes centros comerciales, pero su origen se remonta a la época del Imperio Romano; aunque no podemos obviar que los comerciantes hacen "su agosto" un día como hoy.

San Valentín, día en el que las tiendas de chocolates, flores y peluches se quedan sin existencia, los restaurantes se llenan y facebook y twitter no dan a basto para publicar los mensajitos de amor. Se supone que hoy Cupido anda suelto disparando sus eternas flechas de amor por cualquier parte, que digo yo porque le da por salir sólo hoy y no lo hace todos los días; y es que hoy estamos todos felices, la mayoría recibe regalos y un "te amo"; hoy es obligatorio, así te hayas estado matando durante todo el año, regalar y recibir un regalo, si no es así somos capaces de sumirnos en la mas profunda depresión por culpa de la dichosa fecha.
Que les cuento que los que me conocen no sepan, no me gusta que me impongan nada y mucho menos un calendario. No digo que no me gusta recibir un regalo, pero es que es muy predecible que te lo den precisamente hoy y a mi me gusta que me sorprendan, y no hablemos de los típicos del día en cuestión: peluches, flores y bombones...seré poco romántica, pero mas bien me parecen regalos para salir del paso, claro como tenemos que regalarnos sí o sí, eso es lo mas sencillo.

Yo prefiero una flor cualquier día del año a un ramo de rosas el día de hoy, una nota en el espejo a una tarjeta con palabras rebuscadas, un te amo al oído cada mañana al regalo mas caro; prefiero sentirme amada todos los días a que me regalen una caja de chocolates con forma de corazón el 14 de febrero; prefiero escuchar a mi hija diciendo que somos muy viejos para ser tan cursis, porque continuamente nos decimos lo mucho que nos amamos y porque no es un regalo lo que demuestra este amor.

Igual soy la que se equivoca, igual es mucho llevar la contraria, pero soy yo y soy diferente. Tengo una amiga que todos los sábados se regala, nos regala y le regala a su familia un hermoso ramo de flores; cada sábado recibimos en nuestro chat y en el muro de facebook flores recién compradas que celebran el amor y la vida, que nos recuerdan que no necesitamos una fecha especifica para hacer esas pequeñas cosas que un día como hoy se suelen hacer de manera obligatoria.

Que no necesitemos un día para darnos amor, que no necesitemos una fecha para celebrar el amor, que no necesitemos que el calendario nos recuerde que somos consecuencia del amor.

Esta mañana, al despertar, publiqué en mi muro: A los Valentín y Valentinas, feliz día de su santo, a los que celebran el día comercial del amor, feliz día de San Valentín y para los que no nos llamamos Valentín, ni Valentina y no celebramos el día comercial del amor: FELIZ DÍA.

Que todos nuestros días sean 14 de febrero, que todos nuestros días sean San Valentín, que todos nuestros días celebremos el amor, la amistad y la vida.

Feliz día!!!

jueves, 5 de enero de 2012

Carta a los Reyes Magos...

Queridos Reyes Magos, para este año quiero que me traigan de regalo:

Unas botas de fútbol para patear los problemas, unas zapatillas de ballet para bailar al ritmo de la vida y unos tenis para correr rumbo a la felicidad; lápices para dibujar la paz, pinceles para pintar sonrisas, colores para dar color a los días grises y escarcha para hacerlos brillar; quiero una caja llena de rayos de sol para los días lluviosos y otra vacía para llenarla con los abrazos y besos de mis padres y abrirla cuando los necesite; quiero una vídeo cámara que retrate besos y grabe abrazos, por si algún día se me olvida cómo darlos; una televisión que no tenga políticos en sus programas, un diccionario con palabras de fe y esperanza y un periódico sólo con buenas noticias.

Quiero que la persona que amanece a mi lado nunca pierda la capacidad de reír y hacer reír y, como dice la canción de Roberto Carlos, quiero a mis hijos pisando firme, cantando alto y corriendo libres.

Y por último, les pido una bolsa de canicas y un juego de jacks para que mis pequeños entiendan cómo nos divertíamos antes de los vídeo juegos.

Creo que por este año ya he terminado, me despido de los tres hasta esta noche que nos veamos en la cabalgata, y por si no puedo hablar con ustedes, les deseo un buen viaje de regreso.

Feliz día de Reyes...