martes, 18 de octubre de 2011

36 velitas...

Hoy el día me empezó un poco bajo, con sueño y malhumorada, me tomó dos cafés ponerme en pie y la visita del mecánico reclamando dinero; limpié, organicé, recogí y cociné, como cada día, como un día mas, como un día normal.

No me había dado cuenta de la fecha, hasta que el Twitter me la recordó, 18 de octubre, decía la cuenta AhoraYaLoSabes, 291 día del año en el calendario gregoriano..., al instante vinieron a mi cabeza momentos no vividos, cumpleaños no celebrados, sobrinos que no conocí; me pregunté, una vez más, cómo hubieses sido, si te habrías casado, a quién te hubieses parecido, si te hubiese gustado el fútbol, el béisbol o el tenis, o si hubieses sido todo un deportista como el papi, si serías como él noble y de ojos tristes pero sinceros; me llené, una vez mas, de preguntas que nunca tendrán respuesta.

Hoy, de no haberte marchado, estuviésemos apagando 36 velitas de tu tarta de cumpleaños; hoy, si no hubieses partido, celebraríamos junto a ti un año mas a nuestro lado; hoy si no te hubieses ido sería un día marcado en mi agenda, el que Twitter no tendría que recordar; hoy si estuvieras aquí, el día no sería triste y lleno de lágrimas, recuerdos y momentos que no logramos vivir...

Hoy, estés donde estés, celebro esos 36 años no vividos y apago contigo 36 velitas no disfrutadas.

Feliz cumpleaños!!!

jueves, 6 de octubre de 2011

Mi regalo...

No sé si felicitarte a ti por tu cumple, a mi porque te tengo o a la madre que te parió por haberte traído al mundo, porque eres de lo que no abunda, un especie en extinción. Estas lleno de luz, de alegría y de energía, haces la vida mas simple, llevadera y alegre a los que estamos cerca de ti; eres un pequeño milagro que la vida me regaló, que el cielo me envío.

Siempre he tenido la teoría de que, antes de nacer, eras un ángel de la corte celestial al que Dios envío a la tierra con la misión de buscarme, conocerme y cuidarme, porque es lo único que has hecho desde que te conocí. No recuerdo estar a tu lado y sentirme en peligro, no recuerdo un momento en el que me hayas hecho daño a propósito, no recuerdo un minuto en el que no te hayas desvivido por hacerme feliz.

Son muchos años celebrando este día a tu lado, algunos como amigos, otros como novios y los mejores como esposos y espero sean muchos mas los que celebremos juntos.

Te dejo esto, porque es la única forma de estar a tu lado todo el día, porque es el único regalo que puedo hacerte; no es mucho, no cuesta nada, pero es mío y sólo mío; no es como aquel que me acompañaste a comprar para mi sobrino, te acuerdas, tenía que ser algo especial y diferente que se me pareciera un poco; tampoco será tan emocionante como cuando te lo entregue y te diste cuenta que lo había comprado para ti, pero sí tiene la misma intención, la de hacerte saber que eres una persona importante e irrepetible a la que amo y amaré el resto de mi vida.

Feliz cumpleaños!!! que el Señor te llene de bendiciones, todas las que te mereces. Te amo!!!

miércoles, 24 de agosto de 2011

Momentos #3...

La historia continua entre "no tengo novio" y entre llamadas y llamadas todos los viernes para decirle "Flobre, acompáñame a Casa de España, a ponerme donde el capitán me vea" y él que me llevaba, por supuesto, porque un NO, tampoco, tan bueno él!!! Tiempo después me enteré que, claro, él me llevaba a "ponerme donde el capitán me viera" y con quien me veía el capitán, eh??? con quién, con quién??? con ÉL!!! No, si es que resulto ser mas inteligente que YO!!! Y no me pregunten quién era el capitán, porque de eso no pienso dar detalles...

Una noche habíamos quedado para salir, me llamó temprano para quedar en lo que parecía ser una salida especial, porque me pidió que me pusiera un vestido especifico, el negro, falda pantalón a mitad de los muslos, con espalda fuera y amarrado al cuello. Me fue a buscar y estaba, como decirlo y que no suene a muuuuuy enamorada, estaba sencillamente hermoso: pantalón de marca color crema, camisa mangas largas de rayas azules y blancas y cuello rojo, pelo recién cortado y recién rasurado, perfume y una gran sonrisa de oreja a oreja; empecé a preocuparme al minuto uno de abrir la puerta, a ver si es que se me había olvidado una fecha "especial" y metía yo la pata. Me despedí de mis padres y nos fuimos, me abrió la puerta del coche y condujo, primero por el Malecón y luego por la Autopista de las Américas, hasta el restaurant "Neptuno's" en la playa de Boca Chica. Había reservado la mejor mesa y se había asegurado de que, esa noche, la luna estuviese en lo mas alto del cielo y completamente llena, el agua se sentía golpear contra el suelo de madera bajo los pies y la brisa suave movía suavemente mis cabellos y las hojas de las florecillas en el centro de la mesa; se podía sentir en el aire el olor del marisco y el pescado que venían de la cocina; pedimos el menú, el pidió una botella de sidra, y yo, preocupada porque seguía sin entender nada, nada de nada, seguí la corriente, casi que con mas miedo que vergüenza; estábamos cenando y hablando de cualquier cosa, cuando, de repente, dejó de hablar, me miro a los ojos y me dijo: Mari, quieres casarte conmigo???

No hubo anillo, no se arrodilló para pedírmelo y no me llevó flores, en cambio buscó el escenario perfecto para que a mi jamás se me olvidara ese momento...la respuesta ya todos la saben, como decir "no" ante semejante cuadro; hoy son casi 14 años y dos hijos maravillosos!!!

sábado, 20 de agosto de 2011

Una vez mas, la distancia duele...

Hola chicas, aquí estoy yo, sentada frente a la pantalla fría y distante de un ordenador, tratando de expresar en palabras lo que siento en esta tarde en la que debía estar allí y sin embargo estoy aquí...una vez mas, la distancia es mucha y duele.

Esta entrada es tan personal, tan para una causa, para un momento, que he dudado, incluso, en publicarla en el blog; pero esto es "Mi mundo según yo", mis "Cuentos de princesas y guerreros", mi espacio para descomprimir el alma.

Ghetto por fin se reúne casi 24 años después...Dios que pronto se escribe y cuantas cosas han pasado desde aquel día, en el que llenas de ilusión entramos al "primer día del resto de nuestras vidas". Wanda me pidió hace meses que escribiera algo para este día, algo que yo debí leer junto a todas ustedes, mientras las lágrimas me dejarán, a la par que en una pantalla iban apareciendo imágenes de nuestra pequeña historia; las circunstancias, la economía y una ciática atravesada no han querido que fuera así, una vez más la vida se ha empeñado en que yo este aquí, en el salón de mi casa, a miles de kilómetros de donde quisiera estar...nada, que el "hombre propone y Dios dispone" y si, como buena franciscana, veo el vaso medio lleno, este encuentro es el primero de los muchos que vamos a empezar a realizar desde ahora y durante todos los años siguientes.

Que es Ghetto?
Guetto, según la RAE es una judería marginada dentro de una ciudad; barrio o suburbio en que viven personas marginadas por el resto de la sociedad; situación o condición marginal en que vive un pueblo, una clase social o un grupo de personas. según Wikipedia, es un área separada para la vivienda de un determinado origen étnico, cultural o religioso, voluntaria o involuntariamente, en mayor o menor reclusión. El término se empleó, originalmente, para indicar los barrios en los cuales eran obligados a vivir y a permanecer confinados por la noche. El uso se ha extendido hoy a cualquier área en la que la concentración de un determinado grupo social es excluyente. La palabra gueto deriva del italiano ghetto, y este, a su vez, probablemente del veneciano geto (que significa «fundición de hierro», por la fábrica alojada antiguamente en el barrio posteriormente reservado a los judíos). Una explicación alternativa señala, en cambio, que guetto provendría de la palabra italiana borghetto, diminutivo de borgo (burgo).

Aún recuerdo aquella mañana, en la que en una clase de Filosofía, Sor Rosa nos explicaba el significado de esta palabra, nos decía, que con esta se designaban aquellos grupos cerrados, y que era utilizada más bien para denominar a ciertos grupos de la mafia. Aquel día en la tarde tendríamos nuestra primera reunión de promoción donde nos "organizariamos" todo lo que podían organizarse adolescente de 16-17 años; nos reunimos en mi casa, en la Lincoln, y entre tortillas española, batido y limonada empezamos con el primer y único punto del día: el nombre de la promoción, si soy sincera no recuerdo ninguno de los nombres que surgieron, lo que si tengo grabado en la memoria es el momento en el que Lissy dice, sentada en una de las mecederas en la galería de mi casa "...¿ustedes se acuerdan de lo que hablaba Sor Rosa esta mañana en Filosofía? ¿¿¿cómo era que se llamaban esos grupos cerrados de la mafia???..." la verdad es que no sé que nos gustó mas en aquel momento, si que esta palabra definía a un grupo cerrado de personas con intereses comunes, o era que estaba directamente relacionada con la palabra "mafia"; en fin, que desde ese momento, y de manera unánime, nos pusimos Ghetto, con el miedito de que a Sor Rosa, nuestra tutora, no le gustará, cosa que no sucedió.

Para nosotras Ghetto significó identidad, superar diferencias, ser compañeras hacía un fin; final de una historia y comienzo de otra. Ghetto fueron años de sentirnos protegidas y, a veces, agobiadas por unas monjas y unas profesoras que no nos veían como alumnas, sino como hijas; siempre tuve la seguridad que en el despacho de dirección había un "teléfono rojo" con línea directa con cada padre, madre o tutor).

Ghetto son todos aquellos profesores que formaron parte de esta historia; esa butaca, ese pupitre; los cuadernos y los libros; las notas y las travesuras; los uniformes, las medias blancas y los zapatos negros. Ghetto son todas esas compañeras que compartieron una mesa, una silla, un pupitre a nuestro lado y que no llegaron a formar parte de esa lista de 23, porque siempre fueron parte de nosotras; Ghetto es la historia de un grupo de niñas/adolescente, mariposas abriendo sus alas a la vida. Ghetto es el fin de una etapa y el inicio de otra; es un sueño que termina y otro que empieza.

Espero que este día se repita en el calendario de todas, año tras año, y desde ya, y como si de unas olimpiadas se tratara, espero queden de acuerdo para la próxima reunión del año que viene, en la que espero estar en cuerpo y no solo en alma; A esta sólo puedo asistir de la única manera que he aprendido a estar presente en la distancia, de la única manera que me deja la lejanía y la nostalgia, con palabras escrita...gracias Eugenia, estés donde estés, porque gracias a ti hoy puedo estar aquí junto a todas mis compañeras.

Disfruten, tomen fotos y anímense, que no nos pasen otros 24 años antes de volvernos a ver las caras, a algunas nos dará mas trabajo que a otras, pero no importa, lo importante es volver a recuperar, aunque sea solo una vez por año, nuestra historia llamada "Ghetto '87".

Un beso y un abrazo a todas, y espero algún día llegar a verlas y a abrazarlas en persona...

jueves, 7 de julio de 2011

Una taza de café...

Se denomina café a la bebida que se obtiene de los frutos y semillas de la planta del café o cafeto (Coffea). El árbol del café tiene su centro de origen en la lejana Abisinia (en la geografía actual Etiopía), en el Nororiente de África.

Son muchas las leyendas que se tejen con el fruto del café. Una leyenda, conocida por musulmanes y cristianos, habla de que en una ocasión en que el Profeta estaba enfermo, el ángel Gabriel le devolvió la salud y la fuerza viril, ofreciéndole una bebida negra como la gran Piedra Negra que hay en La Meca.

Otra de las leyendas y una de las que mas me gusta habla de un pastor llamado Kaldi. Cierto día que cuidaba su rebaño de cabras notó que los animales desarrollaban una conducta extraña. Nerviosamente iban y venían, subían y bajaban, en un estado de agitación que se prolongó todo el camino de regreso y persistió durante una noche que se volvió interminable. Sólo a la mañana siguiente el rebaño pareció calmarse y fue así como siguió con mansedumbre al amodorrado pastor hasta las zonas de pastura. Hasta que unas cerezas tentadoras detuvieron su paso, y luego de mordisquearlas, las cabras retomaron su conducta nerviosa del día anterior. Kaldi observó las plantas que aparentemente habían causado el cambio en su rebaño y probó con cautela una hojita y un fruto. Lo primero que percibió fue que no se trataba de un arbusto de cerezas, y que el sabor no era tan agradable como el que esperaba. Pero también sintió que el cansancio producido por la larga noche de insomnio se había desvanecido y era remplazado por una energía que lo impulsaba a la acción. Kaldi tomó consigo unas ramas florecidas y encabezó la marcha hacia un monasterio que se encontraba a pocos kilómetros. A paso vivo lo seguía su rebaño. Al llegar a la casa religiosa, el pastor fue introducido a presencia del Abad, mientras sus animales quedaban al cuidado de unos desorientados monjes. Informado del descubrimiento, el Abad llevó a Kaldi a la cocina, y prudentemente hirvió una rama con algunos frutos rojos. Pero cuando probó el gusto de ambos le pareció tan desagradable que en un impulso arrojó el atado entero sobre el fuego. La cocina se vio invadida de un aroma delicioso que indujo al Abad a hacer una nueva prueba. Tomó el fruto tostado y preparó una infusión que, con su perfume cálido atrajo a un grupo de monjes a la cocina. Así nació el café, de Etiopía al mundo; probado por unas cabras, descubierto por un pastor, tostado por un Abad, celebrado por unos monjes, que nunca pudieron imaginar que ese enérgico sabor se seguiría prolongando durante siglos. Cuento o leyenda, si nació así o no, me encanta esta historia y me encanta creer que de verdad surgió así esta bebida llena de pequeños momentos.

Alrededor de una taza de café construimos infinidad de historias; con una taza de café surgen amigos y grandes amores; se sueñan proyectos y se cierran negocios. Una taza de café es compañera cuando reímos y recoge nuestras lágrimas cuando de despedir a alguien se trata. Una taza de café nos acerca al vecino y nos une al amigo. Una taza de café nos despierta en las mañanas y nos acompaña en el desayuno o cuando leemos el periódico; con una taza de café iniciamos nuestro día laboral y nos levantamos el ánimo en el trabajo y a media mañana y es una compañera más cuando estudiamos de madrugada. Siempre hay un lugarcito para una tacita de café, porque una tacita de café nunca cae mal y siempre es bien recibida. Cuantas veces no hemos dicho o escuchado, pasa por mi casa y nos tomamos un cafecito; con un buen café recibimos y damos la bienvenida a los amigos y familiares en nuestra nueva casa e inauguramos cada piso, apartamento o lugar al que nos mudamos; con una tacita de café invitamos y conocemos a nuestros vecinos. Una taza de café es como un estrechón de mano, un abrazo o un beso...que bien nos sentimos cuando la tomamos en buena compañía. Cuando llega la hora de tomar café a solas, empiezo a extrañar aquellas sobre mesas en casa de mis padres junto a mis hermanas, mi madre y mi tía, con nuestros niños riñendo unos con otros quizás por el mismo juguete o por el mismo lugar, pero benditas horas y benditos pleitos. Cuando percibo el aroma de un buen café, vuelvo a estar en esa galería donde tantas veces me senté y donde tantas conversaciones, situaciones, riñas, lágrimas y risas se tejieron. En España dicen que el café se bebe Corto, Amargo, Fuerte y Espeso, como sus letras bien dicen; si alguien me llegara a preguntar como me gusta el café, diría, que el café me gusta en Compañía de Amigos y Familiares siempre en un buen Entorno o en un buen Evento...esta traído por los pelos, pero en resumen es esto: un café entre gente querida y compartiendo momentos inolvidables!!! Ven que te invito a tomar un buen café...

viernes, 10 de junio de 2011

Felicidad vs. Pobreza...

Cuantas veces he escuchado frases como: la felicidad no existe; no hay felicidad completa; la felicidad es una utopía; la felicidad nunca se alcanza; nunca he sido completamente feliz...así podría estar escribiendo frases en contra de la felicidad hasta el año que viene.

No soy quien para contradecir a nadie en su forma de pensar pero, en "Mi mundo según yo", la felicidad existe, está y se puede alcanzar si quieres. En mi humilde opinión diré que la felicidad es un estado de ánimo, una actitud frente a la vida, es mirar las cosas de manera positiva, es enfrentar la vida con filosofía. La felicidad es vivir y disfrutar de lo que tienes: si está lloviendo, deja que la lluvia te empape; si hace sol, disfruta de su luz; si esta nevando, ponte un abrigo y juega con los copos de nieve; si hace calor, viste camisetas y pantalones cortos y bebe mucha agua; si hace frío, abrigate; si estas en el campo, disfruta con el sonido de la naturaleza; si estas en la ciudad, sal al parque y disfruta del ruido de la gente; si estas en la montaña, respira profundo y dópate con su aire puro; si estás en la playa, camina por la arena, deja que el salitre penetre en tus pulmones y lo purifique, disfruta del agua salada. La felicidad, en resumen, es ver el vaso medio lleno, nunca medio vacío.

En los zarpazos de la vida me ha tocado pasar por momentos realmente difíciles; he vivido en la penuria, a veces, con un cartón de leche y una bolsa de patatas para una semana y dos hijos que alimentar; sin embargo, nunca me he sentido pobre, porque la verdadera riqueza no te la da el dinero, la verdadera riqueza esta en lo que no puedes comprar. Tengo manos que trabajan y escriben; brazos que abrazan; piernas que corren y caminan; fuerzas para luchar; ojos que pueden distinguir luz de oscuridad, lo blanco de lo negro; cuerdas vocales que me permiten hablar y cantar; oídos que pueden escuchar el ruido que me rodea; tengo hijos, esposo y familia que me quieren y a los que adoro; tengo amigos en casi todo el mundo, gracias al fb, que me saludan y me preguntan cómo estás.

Esto es la felicidad: vivir, correr, cantar, bailar, disfrutar; para todo lo demás está el dinero, que como dice mi suegra, esta ahí, sólo hay que encontrarlo. No es más feliz el que mas tiene, sino el que mas disfruta de lo que tiene...

Vamos a ser felices, vamos a sonreír, vamos a bailar, vamos a soñar, vamos a mirar al cielo y disfrutar de él, en definitiva vamos a VIVIR LA VIDA, que es "un ratico" como dice Juanes en su canción.

Sean felices y hasta la próxima...

jueves, 9 de junio de 2011

Momentos # 2...

Momentos dos: El primer beso.

Si me preguntan cuando surgió todo, no lo sé; éramos amigos desde hace tiempo, desde siempre, por lo menos así lo vi yo durante un buen tiempo, diez años, si queremos ser exactos; a pesar de lo mucho que insistieron mis amigas, mi hermana y hasta los que me conocían poco. Yo no lo quería ver, no me quería dar cuenta y él tampoco habría su boca para decir con palabras, lo que según el resto del mundo, gritaba con los ojos y con los hechos. Para mí, miradas y acciones no eran suficientes y así se lo hice saber en su momento; momento que ÉL desperdició, diciéndome un NO rotundo a la pregunta directa de: Flobre ¿Tú estás enamorado de mi? habla ahora o calla para siempre. No, pero no hablo, no en ese momento y mucho menos callo para siempre, esperó, el muy bendito a que yo tuviera novio para sentarme y declararme su amor. Quise matarlo, colarlo por las rejas de la galería, tirarlo a la avenida justo cuando viniera un camión, estrellarlo contra la pared hasta que se le abriera la cabeza como una sandía...osea, yo no le había dicho a él "habla ahora o calla para siempre" porque no hablaste, porque vienes ahora a mortificarme, porque me dices ahora lo que te callaste tanto tiempo, no ves que ahora no puedo hacer nada al respecto. Todo esto pasó por mi cabeza en cuestión de segundos, sentía el cielo caerse a pedazos sobre mi, el mundo abrirse a mis pies, quería que la tierra me tragara, porque aquel amigo al que tanto quería y al que no quería hacerle daño me estaba partiendo la vida en dos con aquella declaración; no ves que ya tengo novio, le gritaba sin palabras, y no, no me atreví a contarle nada, en vez de ello, trate de ocultarle aquel noviazgo alejándome de él; se dio cuenta de mi lejanía y de mi noviazgo, y con la voz entrecortada una tarde me dijo "...no te alejes, por favor, sólo te pido me dejes estar al lado tuyo, como amigo, nunca mas tocaré el tema si no quieres, pero no me alejes de ti, por favor...".

Todo esto sucedió en 1990; aquí empezó un camino, a veces color rosa, a veces color de hormiga, de novios, amigos y enamorados que iban y venían, mientras él se mantenía un paso detrás, a veces, y otras a la vera, como dice Juan Luis Guerra en una canción, dándome apoyo, haciéndome compañía, siendo ese amigo que había prometido ser. Nunca mas hablamos de aquello, en cambio continuamos con una amistad, que tendía a tener grandes altas y profundas bajas; peleábamos, nos enfadábamos, reñíamos, reíamos y llorábamos juntos, como amigos, sólo como amigos. Supimos estar grandes periodos de tiempo sin hablarnos, bueno, sin hablarle yo a él, que para eso me doy bien...amigos, sólo amigos, con todo lo bueno y todo lo malo que esto puede tener...

Así estuvimos hasta 1996, cuando, por alguna extraña razón la relación cambió. Empezamos almorzando "los tres mosqueteros" todos los viernes; de ahí pasamos a almorzar él y yo sólo todos los días, luego él iba a buscarme al trabajo para llevarme a casa, y poco a poco surgieron las llamadas todas las mañanas a la misma hora, las largas conversaciones por teléfono; después vinieron los largos paseos solos, para ver el atardecer, comíamos helados, mirábamos el mar, contábamos cepillos y hacíamos figuras con las nubes, a veces agarrados de la mano, a veces sentados uno al lado del otro, a veces el con su brazo detrás de mi espalda; así poco a poco la relación se fue estrechando, nos hicimos mas cómplices, si cabía, empezamos a mirarnos de manera diferente, o por lo menos YO, empecé a mirarlo de manera diferente, nos empezamos a hacer falta y a hacernos indispensables uno al otro.

Se nos empezó a ver mas tiempo juntos, y la gente volvió a hablar, a comentar, ahora no solo los amigos y mis hermanas, ahora se le habían unido primas, madre, tías, etc., etc., etc. Pero todo seguía su curso, yo no escuchaba a nadie, estaba viviendo un momento en mi vida, un momento de tranquilidad y armonía, y lo estaba disfrutando al máximo, me sentía una adolescente otra vez, me sentía como una niña enamorada...aunque aún no lo quería ver.

Salíamos, hablábamos, caminábamos y pasábamos largo tiempo en su coche, a veces hablando tonterías, otras muchas en silencio; yo me recostaba sobre su hombro, y a veces dormía, muchas veces dormía. Pasaban los días, las semanas y los meses, y yo pensaba, ufff!!! en cualquier momento me besará, Dios mío!!! y yo que voy a hacer llegado el momento??? surgía una mezcla de ilusión y miedo: si me besaba todo cambiaría, para bien o para mal, todo terminaría o todo seguiría, la incertidumbre me acosaba, y la espera del primer beso me ilusionaba. Ya lo he dicho, como una adolescente, lo disfruté y lo viví como una adolescente.

Pero el primer beso no llegaba, él no se decidía, no daba el paso, por vergüenza, por miedo a mi reacción, ve tu a saber, el caso es que el paso no lo daba. Recuerdo una noche de esas que nos quedábamos en el coche sin apenas hablar, estacionados frente al puerto, estaba recostada sobre su hombro y levanté la cabeza, y como en novelita rosa, me encontré con sus ojos negros, grandes y llenos de luz y con su boca muy cerca de la mía, pensé en besarlo, en dar yo aquel paso, que era evidente que, tarde o temprano, tendríamos que dar uno o el otro. Pero NO, soy yo mucha Mari, soy yo mucha mujer y soy yo mucha dama; NO, NO, NO!!! ese paso le correspondía a él, porque cómo si no le iba a cachetear si no me gustaba; no, no, no, a currárselo papito, que esto no es "Renault Ocasión".

Seguíamos saliendo y yo seguía esperando y el seguía sin decidirse. Una noche nos fuimos al cine, luego a cenar y antes de regresar a la casa, nos quedamos en el coche, en nuestro lugar de siempre, frente al puerto; puedo describir cómo andaba vestida, puedo enumerar los accesorios que tenía, puedo decir, incluso, el color de lápiz labial que llevaba aquella noche. Llegamos al puerto, nos estacionamos y luego de un ratito hablando, me recosté sobre sus brazos, el me cogio y me sostuvo entre ellos de cintura para arriba, de modo que yo quedé mirando hacía él; cerré los ojos y algo me dijo en ese momento: ábrelos, incorpórate y límpiate el pintalabios, porque lo que viene a continuación lo requiere; así lo hice y volví a mi posición anterior y cerré los ojos de nuevo; de repente llegó el momento tan esperado para los dos, de repente se decidió, se lleno de valor y me besó...hizo una pausa y me miró, yo lo mire y le devolví el beso; nos besamos y cuando terminó aquel beso, solo me dijo: pensé que me ibas a cachetear...volví a besarlo y marchamos pa' casa, ahora sí, sin hablar, sin apenas mirarnos, llegamos, salí y me despedí con un "hasta mañana" sin mas, sin besos, sin mirada, sin nada, con los pies en las nubes y tonta del todo como niña de 15 años...

Dicen que el primer beso no se olvida, y yo digo que depende de qué primer beso se hable, porque ni de coña este fue mi primer beso, eso sí, fue el primer beso que me dieron en el que sentí que de verdad me amaban, que de verdad yo era importante para aquella persona, que de verdad era cierto que yo era su amor y que él, de verdad, sólo quería que yo fuera feliz. De aquel día ha pasado tiempo ya, y créanme, sigo disfrutando cada beso como el primero, y como dice una canción de Manolo Escobar "...por un beso que le dí en el puerto, me siento metido en esta prisión, si lo llegan a saber mis huesos, le lleno de besos hasta el corazón..."

A partir de aquí, surge otra historia, porque a mi querido Flobre no se le allanó el camino, NO, se tuvo que seguir esforzando y tuvo que seguir luchando, aunque ya le dejaba agarrarme de la mano y besarme, siempre y cuando no fuera en publico...pero esto es material de otra historia, quizás para momentos #3 me decida a contarlo...quizás...