domingo, 22 de mayo de 2011

Cronica de una mujer desesperada...

Estando en cama estos días y luego de colorear; navegar por Internet buscando cosas que no me interesan y leyendo de las vidas que no me importan ni mucho ni poco; diseñar invitaciones, tarjetas, hojas de cartas, sobres...; arreglar folletos; bajar canciones que no me gustan, porque ya las que me gustan las tengo agotadas; después de crear cuatro álbum de fotos en línea, para quizás, nunca mandar a imprimirlos; luego de cotillear por el mundo del facebook, que debo sabermelo mejor que los propios dueños; luego de leer los blogs de mis amigas y las que no lo son; luego de arreglarme y pintarme las uñas y de hacerme peinados desde mi lecho forzado; en fin, luego de agotar todas las posibilidades de entretenimiento, me dí cuenta, o me hicieron dar cuenta que lo único que me faltaba era meterme al blog y escribir.

Aquí estoy, acostada en mi cama, frente a la portátil, tratando de inspirarme y poder plasmar algo en esta página. Les diré que pocas ganas tengo de nada, y les diré que acostada en esta cama, me he dado cuenta que estar en cama me agobia, no me gusta, y aunque trato de echarle morro, no logro acostumbrarme a ver a los demás integrantes de esta familia andar libremente por la casa y yo aquí, mirando las musarañas, ahora entiendo a los pobres leones enjaulados y a los pajaros que encerramos para que nos hagan compañía, que de mal se la tienen que pasar.

Y eso, que mi reposo es relativo, así me lo indicaron en urgencias: reposo relativo, y como buena paciente que soy, lo relativizo, ayer por ejemplo, me fui todo el día por ahí; sí, sí, salí de casa, era el último partido de mi peque y teníamos un "get together" con los padres y los críos, luego a bañarse y a cambiarse para ir a la celebración del sacramento de la confirmación en la parroquia, JA!!! me tocaba leer. Claro que eso me pasó factura, terminé vuelta un estropajo, si, si, un estropajo, pero salí, caminé y vi algo diferente a las cuatro paredes de mi habitación. Eso sí, debo decir que llegue a casa y solo me quedo acostarme, otra vez, en mi cama, casi llorando porque me hacía falta mi madre, porque, yo no sé por que razón, cuando me enfermo quiero tenerla a ella a mi lado...nada que, otra vez, agua y ajo, a callar, a tomarse el cocktail de pastillas que me recetaron y a ponerme el chute de magnetosan que me pone el técnico del aparatito ese, léase, mi marido, que anoche, parece que algo molesto y cabreado, me duplicó el tiempo. Aaaaaa, pero hoy amanecí como nueva y otra vez pa'la calle, bueno, pa'misa y de regreso pa'la cama ooootra vez. Creo que de tanto estar aquí, se me va a quedar pegada a la espalda, será un apéndice mío; espero que no, porque pesa lo suyo el condenado colchón.

Amigos, que estoy desesperada, que la cama no se hizo para mi, que digo yo, que si me sintiera mal, si estuviera enferma, con fiebre, con gripe, pero no, no, no, es la bendita pierna que duele, por lo demás estoy bien; y basta que te digan no puedes moverte para querer levantarte y limpiar aquellos lugares que por respeto a donde se encuentran, nunca limpias; quiero poner las cortinas, quiero limpiar la cocina, quiero lavar el baño, quiero quitarle el polvo a toda la casa, pero no con el plumero, no, no, no, con un trapito húmedo y moviéndolo todo de su lugar; quiero barrer y fregar el suelo y, si es posible, levantarlo todo del suelo, incluyendo los armarios y tocadores. Pero no puedo, porque la ciática, aquello de lo que yo me llenaba la boca diciendo: yo nunca he sufrido eso, pufff, ni sé como es el dolor; toma dolor, coje dolor, ahora si que sé, vaya que lo sé.

Por otro lado, que es esto de estar en cama cuando estas tan lejos de los tuyos, eso que aquí mis tres soles me cuidan, sobre todo mis hijos, que están locos por llevarme a que me pinchen otra vez; pero es que ellos se van mañana, y adivinen que, yo me quedo aquí, sola con mi soledad y acompañada de mi amiga la cama; lo que si creo es que mañana, se termina el reposo relativo, no me voy a ensañar con la casa, no, porque mi movilidad limitada me lo impide y puesto que todo me cuesta el triple hacerlo, no me daría tiempo a hacer todo lo que quiero y me gustaría hacer.

Amigos, lo siento mucho, porque esto es lo que se llama un desahogo en toda regla, pero vuelvo y digo, ya no sé que mas hacer para entretenerme y, creanme, que estoy harrrrrrta de estar acostada, que no, que esto no se hizo pa'mi!!!

Hasta pronto y espero haber soltado la cama la próxima vez que nos veamos...

domingo, 24 de abril de 2011

El Matrimonio...

El matrimonio, ¿es cosa de dos, de tres o de uno solo; cosa de dos cada uno por su lado o es cosa de dos que se vuelven uno para juntos llegar a una meta común?

El matrimonio son dos hechos uno; dos andando un camino; dos en la misma dirección; dos compartiendo, dos riendo, dos llorando.

El matrimonio no es un juego, es una empresa por acciones, con dos socios, cada uno con el cincuenta por ciento de las acciones; con el cincuenta por ciento de compromiso; con el cincuenta por ciento de responsabilidad y con el cincuenta por ciento de beneficios. Así que si esto fracasa, el cincuenta por ciento te corresponde a ti.

Cuando decidimos contraer matrimonio, lo estamos haciendo con todas sus consecuencias, para lo bueno y para lo malo, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza...por lo menos eso nos preguntan cuando estamos parados frente al altar y llenos de emoción, luciendo trajes que costaron lo suyo y con una fiesta y un buffet esperándonos a la vuelta de la esquina, respondemos un SI del tamaño de una casa, y, ¿para que?, para después que pasa la fiesta, olvidarnos a lo que dijimos que SI y vivir un infierno de egoísmo y lucha de poder.

Recuerdo cuando iba llegando a la iglesia que pedí a Dios que si aquello no iba a funcionar, no me dejara llegar al altar, que no me dejara decir que SI, si yo no iba a estar dispuesta a enfrentar y afrontar todo lo que venía con aquella respuesta; que no me dejara dar el paso, si yo no iba a estar dispuesta a hacer que esta empresa funcionara, si yo no iba a hacer todo lo que estuviera en mis manos y fuera de ellas para hacerle feliz, para hacernos felices; así mismo, pedí que si aquel que me estaba esperando al pie del altar no era el indicado, que me diera fuerza y valor para salir corriendo de aquel lugar.

En el matrimonio sólo hay “Tu y Yo”, los demás salen sobrando: padres, hijos, amigos...me explico, están ahí, les queremos y les necesitamos, pero nunca podremos ponerles por encima de nuestro cónyuge; a los padres les dejamos cuando nos casamos, esto es bíblico, y aún para los no creyentes es así, así es como funciona: “Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su mujer y pasan a ser una sola carne” Gen 2, 24.

Los hijos nos los prestan por un pequeño tiempo, tenemos que amarles, educarles y ellos completan esta maravillosa empresa del matrimonio; pero se irán, alzarán su vuelo y formarán su propia familia, y es deber nuestro enseñarles a volar, darles las herramientas para dejarles levantar el vuelo. Se irán y nosotros, “Tú y Yo” nos quedaremos solos y si no hemos construido nada juntos, entonces llega el fracaso, entonces llega la quiebra de la empresa.

Los amigos, están para hacernos la vida más llevadera, más amena, pero al igual que con los hijos y con los padres, solo están para acompañar. El día que entendamos esta pirámide, tendremos la mitad de los problemas resueltos.

Nadie dijo que sería fácil y si lo pensaste así, te equivocaste, pero es hermoso vivirlo y vivirlo disfrutando de la compañía del otro. Si que habrán malos momentos, riñas y desacuerdos, lo importante es superarlos juntos; que cuando nos equivoquemos saber pedir perdón y perdonar; que cuando nos disgustemos durante el día, llegar al umbral de la habitación y antes de irnos a dormir vernos a los ojos y mirarnos y encontrarnos en las pupilas del otro. Es disfrutar de los hijos como un complemento de nuestro matrimonio.

Como dijo San Pablo en la Primera Carta a los Corintios, que sirve igual para ateos, agnósticos y creyentes: El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo. 1 Cor. 13, 4-7.

Recuerdo, cuando el Padre Florencio nos estaba casando, que me habló de la Carta de San Pablo a los Efesios (Ef. 5, 23-30), en la parte donde habla de que la mujer debe someterse a su marido, se dirigió a mi y me dijo que tenía que ser sumisa, mi expresión se puede ver en el vídeo y se puede leer perfectamente en los labios cuando digo “si, como no...”, sin embargo, he aprendido a través de los años, y en mi corto recorrido por el camino del matrimonio, que ser sumisa no es humillarse, ni callar, ni decir a todo que si, no es anularse como persona, ni como mujer; ser sumisa, es ser ese hombro, esa mano, ese apoyo; es saber callar, cuando lo que vas a decir no sirve para nada bueno; es contar con él en cada pequeño momento de tu vida; es escucharle, comprenderle; ser sumisa es simplemente amarle. Pero es que Pablo reparte para todos, a él le dice que tiene que amarme como Cristo amó a su iglesia y se entregó a si mismo por ella...y le manda a amarme como ama su propio cuerpo.

Así que si lo vemos desde un punto objetivo, todo esta bien repartido: tu me amas y me respetas, yo te amo y te respeto; tu me escuchas, yo te escucho; nos peleamos y nos reconciliamos; nos gritamos, pero también nos abrazamos y nos besamos; tenemos algunas diferencias, pero tenemos muchas mas similitudes.

Así es como funciona esta empresa, dos tirando del carro, dos mirando hacia un mismo horizonte, dos tomados de las manos, dos amándose, dos respetándose, dos comprometiéndose, dos compartiendo...dos, sólo dos.

Igual no tengo el mejor matrimonio del mundo, ni siquiera cuento con los años de la experiencia, y aunque mi cabeza está llena de canas, muchas de ellas estaban presente aquel 08 de noviembre en la iglesia; lo que si tengo es el deseo, el compromiso y la necesidad de que esto funcione, no estoy sola, cuento con él y con los complementos de mi matrimonio, y, espero, cuando seamos viejos y nuestros hijos se hallan marchado, seguir tomados de las manos, seguir mirándolo a los ojos y seguir encontrándome en sus pupilas.

Hasta la próxima...

viernes, 15 de abril de 2011

Mil veces...

Mil veces cortarán mis alas, mil veces mas remontaré el vuelo.

Mil veces me caeré, mil veces mas me levantaré.

Mil veces podarán mis ramas, mil veces mas retoñare. 

Mil veces silenciaran mi voz, mil veces mas gritaré.

Mil veces rodarán lágrimas por mis mejillas, mil veces mas las secaré.

Mil veces me humillarán, mil veces mas me fortaleceré.

Mil veces me anularán, mil veces mas renaceré. 

Mil veces me tumbarán, mil veces mas me pondré de pie.

Mil veces lloraré, mil veces mas sonreiré.

Mil veces me dañarán, mil veces mas les perdonaré.

Mil veces me odiarán, mil veces mas me amarán. 

Mil veces me dejarán en cero, mil veces mas empezaré.

Mil veces me engañarán, mil veces mas volverá a confiar.

Mil veces me aniquilarán, mil veces mas volveré de mis cenizas.

Mil veces tendré miedo, mil veces mas seré valiente.

Mil veces me criticarán, mil veces mas creceré. 

Mil veces me insultarán, mil veces mas me haré mas fuerte.

Mil veces lloverá, mil veces mas saldrá el arco iris.

Mil veces oscurecerá, mil veces mas brillará el sol.

Mil veces caerán las hojas, mil veces mas llegará la primavera.

Mil veces...

jueves, 17 de marzo de 2011

Hoy, como cada año...

Hoy, como cada año, me levanté con pocas ganas;

Hoy, como cada año, me dirijo al calendario para comprobar que mi estado de ánimo nada tiene que ver con “esos días” de la mujer;

Hoy, como cada año, me siento frente al espejo haciéndome un millón de preguntas que nunca encontrarán respuesta;

Hoy, como cada año, me imagino como hubiese sido la vida si este día fuera uno más en el calendario;

Hoy, como cada año, me martillan los recuerdos y vuelvo a revivir uno a uno todos los minutos de aquel día;

Hoy, como cada año, me paso el día cantando, tratando de olvidar lo que es imposible no recordad;

Hoy, como cada año, siento que algo de mi se fue contigo el día que marchaste;

Hoy, como cada año, me voy a dormir con la certeza de que este día no debería existir en mi calendario...

Hoy, como cada año, vuelvo a recordarte y a extrañarte...

Hoy en el cielo...

Hoy en el cielo hay globos, brownies y piñata;

Hoy en el cielo hay arroz, sancocho y aguacate;

Hoy en el cielo hay Presidente, Coca Cola y refresco rojo;

Hoy en el cielo hay música, risas y bailes;

Hoy en el cielo hay una gran fiesta, porque uno de sus habitantes está de cumpleaños.

Feliz cumpleaños Don Flobre, hoy es su día y el cielo lo celebra.

martes, 15 de marzo de 2011

Mina


Aun no te he visto y ya te extraño, aun no te conozco y ya te echo de menos, aun no te he tenido en mis brazos y ya me haces falta.

Estas llegando al mundo y yo no estoy allí, Dios que mal se lleva la distancia en momentos como este, que dura es la lejanía y que cruel el espacio físico.

Estaba tranquila, estaba contenta, estaba feliz por la noticia, y sucedió lo que no debía suceder; sucedió lo que le había estado huyendo durante toda la tarde: sonó el teléfono y era tu abuela, de pronto, toda mi aparente tranquilidad, se volvieron lágrimas; lágrimas de distancia, lágrimas de lejanía, lágrimas de nostalgia.

Estoy lejos y tu estas allí, viniendo, llegando al mundo y yo sin poder recibirte, sin poder abrazarte, sin poder darte la bienvenida.

Te prometo, que iré a conocerte, a abrazarte, a cogerte en mis brazos, como hice con mis hijos y con cada uno de mis sobrinos, y te cantaré y jugaré contigo y pasaré todo el tiempo que pueda a tu lado, para que mi imagen se quede en tu pequeña retina y me recuerdes cuando vuelva a estar lejos.

Hoy estuviese allí, de cabeza, contigo, con tu madre, esperando ansiosa el momento en que asomaras al mundo. Desde el primer instante de tu existencia hubiese estado a tu lado, disfrutando cada momento, viviendo en primera persona desde el primer día de gestación, hasta llegar este momento; pero no pudo ser, lo he disfrutado en la distancia, como he podido y como me ha dejado la nostalgia.

Hoy estaría justo ahí, donde se me necesitara, donde yo pudiera estar dirigiendo, controlando, vigilándolo todo.

Y tus primos, tus primos están locos por conocerte, por disfrutarte, por tenerte; tu prima María Eugenia sólo cuenta los días hasta estar a tu lado, me pregunta una y otra vez si podrá cogerte en sus brazos; Jose esperaba que fueras varón para jugar contigo al fútbol, pero igual cuenta los días hasta llegar a ti. Si fuera por ellos, ya tuviéramos en casa una tienda por departamentos solo para ti. María Eugenia solo ve cosas rosas, para su prima, y Jose no se si te llevará un balón de fútbol y una camiseta del Sporting, porque dice, que no importa que seas niña, que igual te gusta el fútbol como a él.

En fin, mi querida y preciosa Mina, que aunque estos tíos y primos estemos lejos físicamente, cada uno de nuestros pensamientos, hoy, solo se dirigen a ti y a tu mama; hoy ustedes son los únicos protagonistas en la República Independiente de los PDV en España.

Te queremos aunque no te conocemos y te amamos aunque no te hemos visto. No vemos el momento de verte, de estrecharte, de brincarte y de besarte. Reciban un beso y un abrazo enorme todos: mama Angie, papá Cesar, hermana Amelia, abuelos, tíos, primos, y sobre todo tú, sobrina, prima y ahijada...

martes, 8 de marzo de 2011

Dia Internacional de la Mujer...

Mientras haya una mujer maltratada;

Mientras haya una profesional mal pagada;

Mientras haya una mujer humillada, pisoteada y menospreciada;

Mientras haya una adolescente mutilada;

Mientras él ocupe mejores puestos que ella y este mejor pagado;

Mientras haya feminicidios;

Mientras existan leyes absurdas que vayan en contra de las mujeres, seguiremos teniendo un día para celebrar en el calendario.

Feliz día de la Mujer a todas aquellas mujeres que se conforman con un solo día...