2006
2008
2010
Ya han pasado cinco años desde que dejáramos nuestra vida atrás y decidiéramos embarcarnos en una aventura, para mí mas locura que aventura; cinco años desde que dejamos nuestra tierra para venirnos a explorar nuevos horizontes; cinco años desde que empacamos nuestras maletas con sueños e ilusiones; cinco años de historias, vivencias, momentos; cinco años de risas y lágrimas; cinco años de habernos visto muchas veces solos, y otras de sentirnos arropados por una familia que aunque lejos, siempre nos ha hecho sentir su presencia, dándonos ánimos, fortaleciéndonos, haciéndonos sentir que, a pesar del gran charco que nos separa, no estamos solos.
Siete de julio, jueves en la mañana, tenemos que hacer transbordo en Barajas, pero nuestro avión sale hasta dentro de cuatro horas; siete de julio, el primer día del resto de mi vida; siete de julio, estoy sentada en el aeropuerto observando el ir y venir de la gente, sus sonrisas, sus prisas, sus emociones porque ya es verano y están de vacaciones; siete de julio, les veo y trato de adivinar lo que piensan, lo que siente, ¿acaso habrá alguien en mi misma situación?...
-...mami, tengo sed..., me trajo la voz de mi hijo al mundo; siete de julio, -...Flobre, voy por agua... -¿Cuánto es, pregunto... -...1.17 euros, me responden... -...Dios, que caro es esto, pienso...; siete de julio, me encuentro con mi, hasta ese día, ginecóloga, mi doctora, una amiga, me pregunta como estoy, yo le digo que bien; siete de julio, veo a Flobre hablar con alguien que conoce, un cantante católico, lo conocemos de la parroquia, nos invita a su concierto que será el sábado en Oviedo, Asturias, justo hacia donde nos dirigimos; siete de julio, nos llaman para abordar; siete de julio, llegamos a Asturias, salimos del Aeropuerto y allí está María Eugenia, la esposa de mi primo que nos fue a buscar; siete de julio, rumbo a Cereceda, la aldea donde nació mi padre; siete de julio, miro por la ventana del coche y de repente me doy cuenta que el mundo es muy grande ahí afuera y me siento diminuta, ínfima, sola; siete de julio, he cometido la mayor locura de mi vida, no debí tomar ese avión; siete de julio y aún no sabía todo lo que me esperaba, aún no sabía lo que me faltaba por vivir, reír y llorar...
Siete de julio de 2005; siete de julio que cambiaría el rumbo de nuestras vidas; siete de julio que fue el principio; siete de julio grabado con fuego en la memoria; siete de julio, sólo siete de julio....
Siete de julio de 2010; cinco años de vivir un día a la vez; cinco años de dormirme y pensar, falta un día menos para volver a ver a los míos; cinco años de no ser ni de aquí, ni de allí; cinco años siendo extranjera; cinco años de no pertenecer; cinco años haciéndome fuerte, porque "lo que no te mata, te hace crecer", me dijo mi hermana; cinco años de lucha y a veces desesperanza; cinco años de soñar con mis calles, con mis playas, con mi cielo azul; cinco años de Navidades y cumpleaños lejos de casa; cinco años, con todos sus días y sus noches; cinco años, que se dicen pronto, pero pasan lentos...
Siete de julio, mi siete de julio, nuestro siete de julio, el siete de julio de los Peña Díaz Vázquez...





