domingo, 20 de junio de 2010

Feliz Cumple, Tía!!!


Mujer de carácter fuerte, de convicciones propias y de una filosofía muy particular: ..."que no me digan que eso no se puede hacer, porque sí que se puede...."; "...no, mijita, no!!!, yo NO!!!...."; "tú ve, yo siempre quise uno así...".

La tía Lourdes es una de esas personas, que la quieres aunque no logres entenderla; mujer hermosa, aún con sus años, de unos ojos grandes y unas pestañas que no necesitan ser maquilladas para llamar la atención. Es el complemento de la mami; a ella vamos si queremos cambiar las cortinas del baño; si necesitamos saber si nos van esos zapatos o si el lazo rosa fucsia nos queda bien con el vestido verde de bolitas rosas con el que pensamos ir a la fiesta o a la que llamo para que me ayude con el disfraz de los pequeños.

La tía Lourdes tiene una gaveta llena de accesorios hermosos y de todos los colores, que combina cada tarde frente al espejo y a la niña de ojos negros y achinados que la mira fijamente desde su asiento en la cama, mientras piensa: "...cuando yo sea grande, quiero ser como ella..."; tiene un pelo rizo precioso, largo y de color cobrizo y le encantan las carteras y los zapatos, de hecho los tiene de todos los colores, igual que los collares y anillos que saca de esos maravillosos cajones.

Es la que mejor prepara los cumple, cuida cada detalle, y siempre, siempre tiene carteritas de bolitas o con formas de animalitos, unos yoyo's pequeñitos con un vaquero delante y un indio detrás, y unas pulseras de cuentas de todos los colores, que parecen no acabarse nunca y que son los protagonistas de todos los cumpleaños y piñatas de nuestra niñez; a ella le encanta comprar cosas y guardar cosas, "pa'un día que se necesite...". Es la que mejor hace las tortillas de patatas, la que hace las albóndigas de carne mas grandes de la bolita del mundo y la que mejor nos hace el arroz, habichuela y carne del mundo mundial y parte del extranjero. Mis hijos la adoran y no dejan de mencionarla, no paran de decir "....las albóndigas de la tía Lourdes, esas si que son bueeeenas y no las del colegio que son sosas, sosas, sosas..."; José dice que tengo que comprarle una casa para ella y otra para el abuelo y la abuela, y es que ella es una abuela mas, tan importante y tan querida como las otras dos.

La tía Lourdes es un ser especial, una persona que "para quererla, hay que entenderla...", pero a la que se le quiere, sí o sí; una persona que quiere hasta el dolor y en quien la palabra sacrificio se hace latente. No hay palabras para describir lo que ella es para mí, es la contraparte de mi madre, su complemento, su mitad, y es que no la concibo la una sin la otra, son como Zipy y Zape, como Batman y Robin, como la sal y la pimienta, como la noche y sus estrellas, como el día y el sol...son madre las dos, aunque a una le digamos mami y a la otra la llamemos tía...

La tía Lourdes ha hecho tanto en nosotras, que a veces, sin quererlo, la veo en mí; cuando decoro para Navidad; cuando limpio y limpio mi casa y siempre hay algo que seguir limpiando; cuando cada rincón tiene que tener un detalle; cuando todo tiene que ser, algo original, tener un toque personal y no ser una copia barata de los demás; cuando tiene que estar todo perfecto; cuando todo tiene que quedar bien; cuando todo tiene que estar en su lugar...;a veces, es Flobre quien me dice: "...es que eres igualita a tía Lourdes!!!, eso lo puedes dejar así, que ya está bien...", pero yo le digo que no, y es cuando sé que eso lo tengo de ella. Alguna vez, siendo joven dije: "cuando yo tenga mi casa, no voy a poner Navidad...", y creanme cuando les digo, que teniendo mi casa no puse más Navidad porque no supe ya donde ponerla, igual que ella, cuando llevó la Navidad hasta el gallinero del tío Toño en la casa de la Lincoln; ahora estoy lejos y aunque he tenido que aprender a vivir sin ella, todavía me hace falta su ayuda y su aprobación cuando quiero hacer o hago algo dentro de casa...

La Tía Lourdes es el cajón de su gavetero; mis zapatos de quince años; los vestidos largos; los cumpleaños; la alegría de la fiesta; el "...ay tu, ombe..."; la que mira por todos; la que está pendiente de nosotros; la tía favorita; las canciones de Rafael; el olor a comida recién hecha; una niña mas con los sobrinos-nietos; la que baila desde su asiento; la que susurra al teléfono...

Tía, eres una mujer especial, alguien excepcional y al igual que el verano te hiciste presente un 21 de junio, llenando de luz y de calor a todos a tu alrededor. Feliz cumple TÍA!!!! te mando un abrazo desde este rincón del mundo en el que haces mucha falta, porque la vida es distinta sin tí...

miércoles, 16 de junio de 2010

Cambio de nombre...


El blog de "Cuentos de Princesas y Guerreros" acaba de cumplir su primer añito, y luego de agradecer a todos los que sacan un tiempito para leer las locuras que escribo y me inspiran a seguir escribiendo y contando mis cosas, algunas veces graciosas, otras veces tristes, y según mis hermanas, muchas veces lacrimógenas, he decidido cambiar el nombre del blog...SÓLO EL NOMBRE, POR FAVOR!!!, NO SE ASUSTEN...qué porqué, bueno, primero porque en mi blog no hay cuentos, hay historias, anécdotas, situaciones, estados de ánimos, todos míos, todos verídicos; por otro lado, y es lo que mas me ha motivado a hacerlo, fue una conversación entre mi pequeña y yo; estábamos hablando de algo que le había sucedido a ella, y yo le decía que no se dejara abatir por ello, que la vida hay que vivirla siempre con una sonrisa, que nosotros elegimos si nos sentamos en el mejor lugar para disfrutar de todo lo que nos sucede, o, por el contrario, decidimos hacerlo desde el último banco, el más lejano, en donde no vemos nada y donde lo mejor de ella nos lo perdemos; concluí diciéndole, que siempre, siempre tenemos que ver el vaso medio lleno, que esa es la única forma de disfrutarla al máximo...

Ella, después de una pausa, me dijo:

-mami, yo quiero sentarme en el mismo sitio que tú, para ver el mundo desde el mismo ángulo que tú...

De aquí, que desde hoy "Cuentos de Princesas y Guerreros" pase a llamarse "Mi Mundo Según Yo"; y es que, después de todo, este blog es sólo la forma desde donde yo vivo la vida y veo el mundo...espero no vayan a dejar de leerme con este cambio, porque como ya les dije, sólo cambia el nombre, la esencia seguirá siendo la misma, incluso la dirección URL la dejo igual para evitarles molestias...

Les quiero mucho!!!

martes, 15 de junio de 2010

...y me sentó detrás!!!



Era por allá por los noventa, y si la memoria no me falla y luego de enlazar varios acontecimientos perrrrsonales, creo que hablo de principios o mediados de 1994.

Estaba yo viendo la tele y recibí una llamada de mi entonces, querido y entrañable, amigo Flobre para invitarme a la playa, a Boca Chica; mi respuesta fue, toda yo, toda mía, “bueno, si quieres que vaya tendrás que esperar a que termine Melrose Place, hasta las tres de la tarde”; él, respiro, y así, siempre bueno, siempre complaciente, después de una pausa me dijo: “...ok, a las tres estoy en tu casa...”; como siempre, fue puntual y hacia las tres estaba en casa con René, el tercero de los tres mosqueteros por aquellos días; entré al coche, el “cepillito” amarillo y me dice que primero vamos a pasar a buscar a una amiga por su casa, yo iba, como siempre, sentada delante, al lado de él y René detrás. Llegamos a casa de la amiga y me dice como si nada: “Mari, pásate para atrás...”; ósea ¡¡¡QUE YO ME SENTARA DETRÁS!!!, cuando en la vida esto!!!; nada, que me quede mirándolo por unos segundos, sin dar crédito a lo que estaba escuchando, y sin mas, salí y me senté junto a René en la parte de atrás; claro que no le dije nada, porque no sería yo que le mostraría el coraje que me había dado y el cabreo que había pillado porque me habían relegado a un segundo plano por una caraja que yo ni conocía y de la que nunca, nunca, nunca me habían hablado...

Llegamos a casa de la susodicha y recuerdo ver al padre de la “amiga” que entró al coche con una tabla de surf, y a la hija riñéndole y a Flobre riéndole la gracia; Dios, y todavía decía que era una amiga, si se notaba que estaban en algo; si no como coño se explica que YO, tuviera que sentarme detrás por una simple amiga...JA!!! a mi con ese cuento, este se cree que yo soy tonta!!!...

De camino, desde mi asiento en la PARTE DE ATRÁS, iba observando todo, veía cómo la tipa esa cambiaba con una confianza indignante las emisora de radio, y a Flobre como iba ji, ji, ji y ja, ja, ja con la muy, muy; CARAJO!!! Que ese era mi sitio y ese era mi radio y ahora esta igualada iba como si fuera la dueña!!!. Y por si fuera poco, pone una cinta de, nada mas y nada menos, que Ricardo Arjona, y Flobre, FLOBRE CANTANDO!!!; y a mi éste con que era una amiga, por mis coj.... que de amiga nada, que estos dos tenían algo; porque es que no se imaginan el trabajo que me dio a mi que el tipejo este escuchara merengue, porque es que cuando lo conocí, el muy pijo, comparon de la mi.... sólo escuchaba Cat Stevens, y ahora viéndolo cantar eso, ósea, RICARDO ARJONA, se puede ser mas viejo, pero no mas cursi; y todavía me dice que son sólo amigos, que no tienen nada JA!!! A otro perro con ese hueso, que eso yo no me lo trago!!!...

Todo esto era lo que iba yo pensando de camino a la playa, mientras la “amiguita” me decía: “...oye, oye esta canción, esta si que me gusta, me encanta como compone este tipo...”, ¡¡¡por Dios!!!, vaya coñazo!!! y yo: “...si, si, si, la verdad es que se oye bien...”, Ricardo Arjona, que nunca me ha gustao’ coño!!! Y esta caraja a la vela, que si mira que bien se oye, que mira que bien escribe; y al e’tupido de Flobre, resulta que ahora LE GUSTABA EL RICARDO ARJONA...y así me dijo que eran sólo amigos; que no, que no, que esa tipa y el estaban en algo...

Llegamos a la playa y adivinen que, pues nada, que me ignoro toooooda la tarde, se la pasó atendiendo a la “amiga”; ¿y para que me llevó entonces? ¿para qué me sacó de la cama? Tan cómoda que yo estaba, ¿para restregarme a la novia en la cara?; JA!, que si se creía que me iba a dar celos, estaba muy, pero que MUY EQUIVOCADO, celosa yo, JAMÁS; pero cojona, que esta tipa había venido a invadir mi espacio, se sentó en MI SITIO y manejo MI RADIO, y lo peor de todo, me estaba quitando a MI AMIGO!!!. Pero celos no eran, que no, que no, que yo nunca he tenido celos de este...

Así todo el viaje, el de ida y el de vuelta; mirando a la caraja esa de reojo y con la mosca, que digo la mosca, un tiburón detrás de la oreja, mas mosqueada que el carajo con la tipa esa; el viaje llego a su fin, y con el tiempo, y luego de mucho decírmelo, comprobé que de verdad, verdad eran sólo amigos, nada mas que amigos, solamente amigos, simplemente amigos; claro que a Flobre lo tuve lo suyo sacándole en cara la barbaridad que me había hecho cambiándome por su "amiguita" nueva; él sólo me decía, "...que no tenemos nada, que sólo somos amigos desde hace tiempo...", claro que yo, para fastidiar, argumentaba "...amigos, sí!!!, desde hace tiempo, sí!!!, y yo porque no la conocía a ver, cuéntame, dime porque yo no la conocía???...".

Ayer hablaba con ella y le decía que le iba a contar cómo le había conocido; así fue cómo te conocí y todo esto era lo que iba pasando por mi cabeza en aquel viaje, que todavía recuerdo como si fuera ayer, eso sí, ahora me río de lo NO celosa que estaba, y de toda la película que, entonces, me monté yo solita en mi cabecita...

Años después, ya estando todos casados, ella, él, yo, nos encontramos en un café, ella fue a saludarle y yo, en un momento en el que ella marchó a buscar a su esposo, le digo, con el tono que me caracteriza: “...y ella quien es???” y él que me responde: “Rosanna, la del viaje a la playa...”; volvió con su esposo, se hicieron las presentaciones de lugar, nos sentamos todos juntos y ahí nos quedamos hablando largo rato, poniéndonos al día de todo, enseñándonos fotos de los niños y todos tan contentos; desde entonces es considerada amiga de la pareja...ya ven el tiempo coloca a todos en su sitio, yo la no celosa, estoy casada con el descarado, tipejo, abusador de mi amigo y soy la que mas habla con la descarada, tipa esa de su "amiguita nueva"...

Para Rosanna, la amiga de mi amigo, hoy amiga mía;

Hasta otra...

lunes, 14 de junio de 2010

Amigos para siempre...


Anoche, mientras trataba de dormir, recordé una frase que escuche hace unos días y que decía que el amigo es la familia que escoges. Me vino a la memoria una de las clases de Sor Rosa en el colegio, donde nos decía que a la familia no la escoges, te llega por imposición, la quieres, la aceptas, pero no la puedes escoger; te guste o no es tu familia y tendrás que quererla y aguantarla quieras o no quieras; en cambio los amigos, nos decía, los escoges, los quieres, los cultivas no porque tienes, sino porque quieres.

Como en cada noche de insomnio, me dio por filosofar sobre este tema: los amigos, mis amigos. No a cualquiera llamo amigo, pero si se lo llamo, esa persona sabe que puede contar conmigo en las duras y en las maduras; soy de esas amigas incondicional, que sólo exige amistad a cambio de amistad; tal vez por eso digo tener pocos amigos, porque los que tengo, son de verdad, de esos con los que sé que cuento sin necesidad de que me lo digan.

Alguien me dijo alguna vez que los buenos amigos no existen, porque si son amigos, la palabra bueno esta de mas; porque o eres amigo o no lo eres; que puedes tener amigos mas o menos íntimos; pero que en la amistad o eres SIEMPRE buen amigo, o no eres amigo. Lo curioso es que la misma persona que me lo dijo, resulto que, al final, no era tan amiga...

En el camino te encuentras con algunas personas que la sientes cercana, lo sientes amigo, pero terminas dándote cuenta que no lo fueron en realidad; porque el amigo es amigo, no importa que su situación social cambie; no importa si esta casado o está soltero; no importa si se ha enojado contigo o con tu hermano; el amigo está dispuesto a escucharte, a enojarse contigo, a perdonar si es necesario, a pedir perdón si el error fue suyo; el verdadero amigo, es el que saca tiempo para estar contigo en los momentos importantes de tu vida; ese que no le importa si tu perteneces a una religión diferente a la suya; ese que no busca excusas, ni se refugia en su trabajo y compromisos para no llamarte o para no ir a visitarte. No digo nombres, pero tienen apellidos; esos a los que una vez llame amigo y me di cuenta que no tenían tiempo para esa amistad.

Y es que amigo es ese que tienes a tu lado cuando lo necesitas, ese al que le puedes decir cualquier cosa, que aunque se enoje contigo, sabes que estará junto a ti; con el que te ríes cuando estas feliz y con el que lloras cuando lo necesitas; esa niña con la que comenzaste el colegio, y que veinte años después de salir de él, cuando la vuelves a ver sientes que el tiempo no ha pasado; esas hermanas, con las que te llegas a compenetrar tanto, que mas que amigas ya le llamas primas; esas que te dan apoyo a través de Internet, y las que te siguen y te dan ánimos a través de tu blog; esa que se convirtió en la tía de tus hijos, porque terminó siendo como una hermana para ti; esa que, aún teniendo hijos y esposo, un trabajo que atender y un negocio que sacar hacia adelante, saca tiempo para ir a visitarte; ese que te llama un día cualquiera sólo para saludarte; esa que te regaló una postal navideña con un regalo metálico dentro, porque sabía que no estabas bien económicamente; esa con la que te peleas en Internet y con la que terminas riendo por la tontería; ese con el que hablas de vez en cuando, pero igual lo sientes cerca.

Como dije no doy nombres, pero sé quienes son cada uno de ellos, con quien cuento y con quien no; a quien llamo compañero de universidad, conocido y amigo; quien pasó de ser un colega en el trabajo y en la oficina a ser ese amigo verdadero; y quien dejó de llamarse mi amigo para pasar a ser compañeros o conocidos. Porque la amistad, igual que cualquier relación, tiene que ser cuidada, mimada, cultivada, no se puede abandonar; al verdadero amigo no le importa tu color, tu religión, tu cultura; tu amigo está contigo siempre, en las buenas y en las malas, no importan las tempestades, las distancias, ni el tiempo que ha pasado; a los amigos los unen muchas cosas en común y los complementan todas sus diferencias...

Para todos mis amigos y para aquellos que una vez lo fueron...

domingo, 13 de junio de 2010

Pesadilla...


Ayer, hablando con una amiga me acordé de una de mis pesadillas más recurrente; se las voy a contar, eso sí: ¡¡¡Cuidadito con reírse, que esto es muy serio!!! Y no está la cosa como para que se estén riendo a mi costa...

Todos tenemos una pesadilla en nuestra vida, recurrente, que se repite, que nos angustia. En mis pesadillas yo no sueño con que me persigue un perro rabioso y no puedo correr; tampoco sueño con que quiero gritar y no puedo; ni siquiera con el famosísimo sueño de que estas marcando un numero que no logras marcar porque te equivocas o porque no puedes verlo; o ese en el que vas desnuda o con poca ropa en medio de la calle; aunque no niego que alguna que otra vez he tenido este tipo de pesadillas, porque después de todo me considero alguito normal, pero no son las mas angustiantes, ni siquiera las que mas se repiten.

Mi pesadilla es la historia; si, si, LA HISTORIA, la historia del colegio; Y NO SE RIAN, COJONA!!! Que esto es muy, pero que muy serio, ya se los dije antes. En el colegio no me lleve nada bien con esta materia, mis compañeras y mi “frustada” profesora de historia puede que se acuerden; la verdad es que en el colegio fui muy mala estudiante; pero la historia tuvo lo suyo, mi encuentro con ella fue del tercer tipo, me rebosó, me angustio, me morrrrtifico durante toda mi vida escolar.

No había forma de que yo entendiera porqué carajos tenía yo que aprenderme tantos y tantos nombres de descubridores, conquistadores, tantas guerras, fechas, movimientos, batallas; y no hablemos de las famosas edades de la historia, que ya es suficiente con ir cumpliendo yo años, como para tener que estar aprendiendo que si los cuadros, que si los monumentos, que si las esculturas y todos, toditos los que pintaron, hicieron o dijeron algo que antes nadie había dicho ni hecho.

Me acuerdo de que en un examen nos iban a salir todos los nombres de los conquistadores de América y la fecha de cada conquista y/o descubrimiento, anda que no había nombres ahí, y por mis c..... que no me los aprendí; al fin y al cabo, nunca he sido cotilla!!!; también recuerdo las mil y unas batallas de la historia de mi país, Dios!!! Cuántos nombres, cuántas fechas, cuántos héroes, cómo carajos se puede pelear tanto y tener tantos presidentes en tan poco tiempo: tampoco me las aprendí; y qué me dicen de las obras arquitectónicas, que había que aprenderse cada tipo de adornito que se les ocurriera ponerles a cualquier simpático sin oficio, porque eso era lo que las identificaba y las diferenciaba entre si; que si el rosetón, o la cúpula, o las columnas que si eran así o asa, te decían si eran del pre-románico o del románico, o qué se yo de dónde o de cuándo.

Después de este pedazo de desahogo que acabo de hacer entenderán porqué mi animadversión con la historia; es que nunca me ha gustao’, es que no puedo con ella, me supera; entiendo que debemos conocer nuestra historia, para entender nuestro presente y mejorar nuestro futuro, muy poético esto, pero igual no me gusta y punto. De ahí mi eterna pesadilla, y no es que na’, es que se repite y se repite, a través de los años, no importa lo que yo ya haya vivido, ella vuelve y vuelve, como Balaguer.

Tengo veinte y tanto años de graduada del cole y todavía me sueño con ella, la historia; resulta, que siempre estamos en el momento presente, y que me llaman del CONES (Consejo Nacional de Educación Superior), donde llegan las calificaciones de estudiantes universitarios de República Dominicana; me llaman, y me dicen que me van a quitar el título de Licenciada, porque debo historia del colegio; que tengo que examinarme otra vez, y que si apruebo, entonces, tengo que volver a la universidad a estudiar empezando de cero, así como si nada, como si fuera sencillo comenzar de nuevo.

Siempre es el presente, y siempre lo que yo he hecho hasta ese momento, no vale, no sirve, ¿PORQUÉ? Porque debo, nada mas y nada menos, que la historia del colegio; y no crean que lo que mas me agobia es volver a empezar la universidad, que eso lo llevo asumido, lo que mas me agobia es TENER QUE ESTUDIAR HISTORIA!!!... Si, rían todo lo que quieran y todo lo que puedan, que ya sé que es de reírse, pero no saben ustedes como despierto bañada en sudor y sin respiración por culpa de mi amiga la historia.

Hasta otra, espero se hayan divertido bastante a costa mía y a pesar de habérselos pedido; la verdad que no les culpo por ello y tampoco les guardo rencor... Besos para todos!!!

sábado, 29 de mayo de 2010

Felicidades Mamá...

Porque me llevaste en tu vientre y me quisiste desde el primer momento;
porque dejaste tu vida de lado para vivir la mía; por todas las noches que pasaste sin dormir junto a mi cama;
por las veces que te alegraste de mi felicidad; por las veces que has llorado mis fracasos;
porque estas ahí siempre;
porque me pusiste alas y me enseñaste a volar;
porque contigo aprendí a caminar, a reír, a cantar, a vivir;
porque siempre serás necesaria en mi vida; porque soy lo que soy porque lo aprendí de ti;
porque entre todas eres la mas bella;
porque cuando me abrazas siento que nada malo me puede pasar;
porque cuando oigo tu voz mi mundo se llena de luz;
porque me quieres tal como soy; porque eres el ser mas hermoso que hizo Dios;
porque eres capaz de grandes sacrificios por mí;
porque te necesito cada día de mi vida;
porque cuando me dejes seguiré necesitándote como niña chica;
porque cuando sea grande me gustaría ser como tú;
porque hueles a galleta, a primavera, a flores;
porque te quiero, porque me quieres y porque te lo mereces...
Feliz Día de las Madres a ti que sin ser mi madre te duelo y me dueles como si lo fueras;
a ti que me diste a tu hijo para compartir mi vida;
a ti, a ti y a ti que me hiciste tía;
a ti que estas embarazada;
a ti que acabas de tener a tu primer hijo;
a ti que estas queriendo serlo y no lo logras;
a ti que te mereces este nombre por tus esfuerzos, sacrificios y dedicación a cuidar niños que no son tuyos;
a ti, mujer dominicana, porque dentro de cada una vive una madre en potencia;
pero sobre todo a ti Mami, porque entre todas eres la madre mas maravillosa que pude tener...
Felicidades en tu día madre dominicana!!!

martes, 11 de mayo de 2010

De paseo en familia...

Vista aérea de Playa Grande

Hace un tiempo escribí algo sobre la familia y decía que la familia es esa que está contigo en los cumpleaños y en los funerales, en las fiestas y en los hospitales, cuando lloras y cuando ríes; esa con la que te peleas, pero con la que sabes que cuentas siempre; la familia son las tortillas españolas, las albóndigas y las habichuelas de la tía Lourdes, los panes con tomates y los yaniqueques y el café de Tico. Esta es mi familia, sin propiedades, sin herencia, sin dinero; españoles, dominicanos e italianos todos unidos en las buenas y en las malas, sin importar las distancias.

Con esta familia, mi familia, hubo una época en la que nos dio por hacer turismo interno por nuestra pequeña y hermosa isla; nuestro primer gran recorrido fue por la costa norte. Era el año 1995, finales de febrero, y era un fin de semana largo por el carnaval y las fiestas patrias, hablo del sábado 25, domingo 26 y lunes 27 de febrero.

Nos reunimos en casa de Tico y Vanessa el 23 de febrero en la tarde para hablar del viaje y los detalles, me acuerdo de éste día por dos razones importantes, la primera porque es el cumple de mami, la segunda es fuente suficiente para otra entrada, por lo que será contada algún otro día; después de mucho conversar y conversar y de escuchar una y otra vez a Berrido, en ese momento la pareja de mi prima, hablando de la diferencia del transporte urbano y el transporte rural, y luego de que el viaje estuvo suspendido y casi cancelado, llegamos a ponernos de acuerdo: Saldríamos el sábado temprano, todos juntos, y tía Thamara sería la encargada de ubicar el hotel, algo pequeño y en el pueblo, porque hospedarnos en un hotel de playa nos salía muy costoso y la idea era divertirnos al máximo con el mínimo de gasto. Terminó la reunión cada uno sabiendo lo que tenía que hacer y con el día, el lugar y la hora en la que nos reuniríamos para iniciar nuestro viaje.

El sábado temprano, nos reunimos todos en casa de mami, éramos, no sé cuanto éramos, pero ahora mismo los nombro uno a uno: tío Mundo, tía Tati, Purita, Evelyn, Carolina, Mundito (no recuerdo a ciencia cierta que estuvieras Mundito, corríjanme si me equivoco) y Rudy; papi, mami, tía Lourdes, Angie, Lourdita, Alex y yo; Mayra y Daniela; Thamara, Berrido, Víctor Manuel y Dharma; Vanessa, Tico, Italina, Huascar, Felo y Cristina; tía Thamara, Tony, Leandro y Daniel (algunos de estos ya no están en la familia, aunque algunos son padres de miembros muy queridos e importantes); no recuerdo si Doña Oneyda y tía Sura también andaban, espero confirmación de alguno de los de arriba.

Como pueden ver nos apuntamos unos cuantos al viaje, y nos repartimos en unos cuantos carros, si, si, carro, porque allí es carro y no coche como aquí, los carros que iban son: el de tío Mundo, Berrido, Tico que aportó dos, papi, tía Thamara y el de Thamara; partimos el sábado en la mañana rumbo a Puerto Plata todos juntos en loca caravana; no se pueden imaginar ustedes la cara de los que nos miraban, cuando parábamos en medio de la carretera (siiii que en República Dominicana esto se puede hacer y no viene la guardia civil a joribiarte el viaje), uno detrás del otro, para tomar agua, refresco o para comer pan con jamón y queso, tortilla o patatas de bolsa, que para eso iba el baúl del carro de papi “timbi” de to’.

Páramos varias veces en el camino, bajo la mirada atónita de los transeúntes; en una de estas, nos tocó parar en un pueblo, porque varios de nosotros teníamos necesidades fisiológicas importantes que resolver; era un pueblo pequeño con lo básico para vivir, no tenían sanitarios, por lo que tuvimos que hacer uso de las letrinas de los paisanos, que no digo yo que no estuvieran algo aturdidos, asustados o paniquiao’ al ver esta turba de gente que invadió sus casitas; fuimos entrando uno a uno, hasta que llegó el turno de Berrido, quien estaba en la letrina, ya saben, haciendo lo que se hace en una letrina, cuando las cuatro hojas de zinc que hacían de pared de ésta cayeron al suelo, no sabemos bien porque, si fue que Berrido se apoyo en ellas, o que vino el lobo y sopló y sopló; el caso es que el Dr. Berrido quedó al descubierto total en el momento mas íntimo y privado de cualquier ser humano, por menos que quisimos reírnos, las carcajadas no faltaron.

Seguimos nuestro camino, seguros de que llegaríamos al hotel y podríamos comer y descansar algo; aaaaamigos, cuando llegamos al hotel reservado para nosotros, ¿qué encontramos?, ya les cuento yo lo que encontramos: llegamos y resulta que las habitaciones dobles, eran dos camas de una plaza (90 cm.), separadas por 10 centímetros entre ellas y con unos colchones que parecía los había llevado Colón en su primer viaje; en cada habitación había un cubo, que cuando se nos ocurrió preguntar que para que estaba ahí, la doña nos dijo: "eso es para cargar el agua para bañarse", no pregunten por el agua tibia, eso era una utopía; teníamos un solo baño, ya saben para 30 personas, entre ellas tres niños de cuatro años, que en lo que nos cepillábamos los dientes y nos bañábamos una a una, ya nos iba a llegar el día de regresarnos; tía Thamara, la pobre, no sabía bien qué decir, después de todo, ella fue la encargada de buscar el lugar; a tío Mundo casi le da lo que andaba, y estaban todos los hombres esperando fuera en lo que las mujeres se ponían de acuerdo en cómo programarían los horarios para entrar al baño y salir algún día de allí; yo por lo pronto ya estaba decidida a dormir en el carro de papi, que por mucho estaría más cómodo que las camas que nos tocaban y de bañarme, ja!!! Ya me bañaría yo cuando regresara a mi casa, así oliera a “chimicuito”, a ver quién me iba a hacer entrar en aquel baño y posar mis pies en la bañera, lo de cepillarse los dientes lo llevaba bien, lo demás no sabía cómo lo resolvería, pues si no pensaba posar los pies, mucho menos pensaba posar lo demás en ningún lugar de aquel baño.

Gracias a Dios que estaban Angie y Alex (el novio de Angie, mi hermana), que habían estado anteriormente en Puerto Plata y se acordaban de un pequeño hotel en el que habían estado; pues pa’lla agarramos todos, y lo cierto es que era un hotelito de lo más acogedor, parecía una casa grande con muchas habitaciones, tenía un pequeño lobby o salón decorado con mueblecitos antiguos y un pequeño televisor, que daban la sensación de que estabas en casa; lo más importante, cada habitación tenía un baño y había agua, incluso salía tibia y todo.

Ocupamos dos plantas de este hotel y nos adueñamos de la cocina y del salón, que pasó a ser nuestro desde que arribamos en él. Como teníamos que cocinar y ya era muy tarde, decidimos irnos a comer por ahí, y llegamos a una “fonda” que se puso de “bote en bote” cuando entramos nosotros, aquí comimos arroz blanco, guandules, habichuelas, carne guisá, en fin de todo un poco. Cuando terminamos, dimos un paseo por el pueblo para conocerlo y terminamos en la Playa San Souci bañándonos hasta bien entrada la tarde, casi noche; llegamos al hotel y cenamos pan con jamón y queso en nuestra cocina que ya habíamos tomado por las buenas, vimos un poco de televisión en nuestro salón y luego marchamos a dormir. Pueden imaginarse que el hotel era casi, casi nuestro, a tal punto que anulamos a los otros huésped que estaban allí.

El domingo nos levantamos temprano y nos fuimos a “buscar” una playa donde bañarnos, salimos sin rumbo y pasamos por Montecristi, allí nos detuvimos para ver los manglares, no recuerdo si llegamos a hacer el recorrido en bote entre ellos, seguro que no, porque después de todo, éramos 30 personas; llegamos a Playa Grande en Río San Juan, hermosa, de arenas blancas y unas olas espectaculares, coronada por un inmenso cielo azul; mi madre ya me había dicho antes de salir del hotel, que ni me llevara el traje de baño, porque yo no podía bañarme, pues la noche anterior había tenido fiebre, yo le dije que sí, pero mi traje de baño me lo llevé puesto; no me mal entiendan, la idea era hacerle caso a mami, pero cuando llegue y vi aquella playa, con aquellas olas y un paisaje que parecía mas bien de postal, se me olvidó que en, algún momento, había pensado en obedecerla, comencé por quitarme el reloj, mi madre al verme la actitud que me dice: “Teresa que no te puedes bañar...” y yo que le digo, no mami, no me baño, sólo voy a mojarme los pies, mientras me quitaba la ropa y me quedaba en traje de baño; ay!!! Tan linda e inocente mi madre, igual no se lo creyó, no creo que no, porque era bastante obvio lo que en adelante iba a hacer; me fui rumbo a la playa, y me metí hasta que me cubrió el cuello, cuánto gozar, cuánto me divertí, cómo lo disfruté...claro que todo tiene consecuencias, y como decía mi abuela “un gustazo, un trancazo”, el trancazo llegaría unos días más tarde, y no de mano de mi madre, no, no, de manos de la providencia o de la justicia divina, da igual como quieran llamarlo.

Regresamos al hotel bien entrada la noche, en un viaje agobiante, largo y cansado, llovía a cántaros, por lo que tuvimos que disminuir la velocidad, recuerdo que se me hizo tan largo que estuve al punto de ponerme histérica dentro del carro porque quería salir, Alex, que era el que conducía, sólo me decía “ya estamos llegando, tranquilizate”.

Al fin llegamos, y nos fuimos a bañar para luego bajar a cenar y ver algo de tele; estaba Angie o Evelyn, no recuerdo cuál era de las dos, en la ducha (dormíamos nosotras tres con Caro y Lourdita en la misma habitación), cuando se fue el agua, Angie o Evelyn, tuvo que salir enjabonada, de pies a cabeza, al medio del pasillo a dar voces para que le subieran agua para quitarse el jabón, a duras penas la pudimos escuchar, imagínense a treinta personas: españoles, italianos y dominicanos, tratando de hablar, a cuál de los tres grupos grite más; cuando estuvimos todos bañados y cenados, nos pusimos a ver televisión, hasta que uno a uno decidió marchar a dormir, pues al otro día dejábamos el hotel, pero antes de regresarnos a casita, iríamos a conocer Samaná y sus playas.

El lunes madrugamos para empacar nuestras cosas y subir todo a los vehículos, desayunamos y nos despedimos de los dueños del hotel, dándoles las gracias por todo y con la promesa de que volveríamos en otro viaje; como dije, nos fuimos rumbo a Samaná, para llegar allí, tuvimos que pasar algunas montañas, que nos regalaron mas de un paisaje espectacular, y a mami más de un susto, que no se atrevió a bajarse del carro, ni siquiera para tomarse la foto de familia al borde de un precipicio, con la bahía de Samaná detrás, el contraste del verde y el azul nos regaló una foto de familia maravillosa.

Llegamos a la playa, esta vez ya no me dijeron que no me bañaran, total ya el desastre estaba hecho; la playa era hermosa, con arenas blancas y aguas cristalinas, y una tranquilidad que daba la sensación que el mundo estaba muy, muy lejos.

Llegó el momento de marcharnos y decidimos entrar al pueblo de Samaná, a comer pescado con coco, con tanta suerte que ni pescado, ni coco, estaban de fiesta y no había un alma en las calles; encontramos una panadería abierta y entramos toooooodos a comprar pan, dejando una vez más a los dependientes con los ojos a cuadritos, nos llevamos todo lo que había, ósea, que la panadería ese día hizo su agosto con la turba. Lourdita y Caro, que en ese entonces eran dos renacuajas, pidieron ir al baño, y entramos hasta el salón de una casa para que nos prestarán el baño, como la gente de mi país es tan amable y nosotros teníamos tanto morro, nos lo dejaron sin ningún reparo.

Emprendimos el viaje de regreso a la capital, en el que nos encontramos con comparsas celebrando nuestra fiesta de carnaval.

Llegamos a casa agotados y muy cansados, pero con la sensación de haber pasado unos días inolvidables e irrepetibles, regresamos a prepararnos para al otro día ir a trabajar y los niños regresar al colegio.

Todos volvimos a nuestro diario vivir, y se acuerdan de mi baño de playa encima de la cabeza de mi madre, y del trancazo del que les hablé, pues bien, resulta que estaba yo trabajando cuando siento un pequeño picor en los labios, mi compañera de trabajo, me dice que eso es un herpes y me dice que me compre una crema para parar su crecimiento, les juro que era la primera vez en mi vida que escuchaba la palabra “herpes”, nunca me había dado ni por asomo algo así; llamé a mi padre para que me la comprara de camino a casa, esa noche era la despedida de mami de sus compañeros de trabajos, pues dejaba la compañía después de 30 y tantos años de trabajo; yo fui tranquila a mi fiesta, eso sí con mi labio embatuzado de la crema, era la primera vez que me salía una cosa de esas y mucha experiencia no tenía yo, la verdad; marché a dormir con la certeza de que la cremita había hecho su trabajo y al otro día la cosa esa que tenía en el labio habría desparecido; Vaya sorpresa la mía, cuando me levanto para irme a trabajar, entro al baño y me miro en el espejo, no se imaginan ustedes lo que parecía yo, el labio me había crecido hasta la nariz, me veía como la mujer elefante; le dije a papi, mira yo hoy no voy a trabajar, porque parezco un mono de feria, y me acosté otra vez en mi cama; cuando mi madre me vio, puso el grito al cielo, miren a ver si estaba yo guapa con mi labio a lo Angelina Jolie, llamó a Thamara, la prima médico de la famila, para que me fuera a ver.

Resultado un herpes alérgico a causa del sol y la fiebre, complicado con paperas del lado derecho de la cara; ja, ja, ja, una semana sin trabajar con el labio mas grande que el de la mona Chita, no podía ni comer, el labio no me lo podía cubrir de lo enoooorme que estaba; me pusieron bajo tratamiento de antibióticos y me dejaron en cama; y allí que fueron mis primas Purita y Evelyn a visitarme y cuando me vieron no dejaron de hacer bromas al respecto, cosas como : “priiiiima y ese labio tan sexy...”, con ellas me reí, hasta que llegó papi y me dijo: “Mija, usted si está fea...”, ya estaba en el segundo día de tratamiento y, hasta ese momento, no me había vuelto a parar frente al espejo, pero al decirme papi eso fui a verme, y comencé a llorar porque “mira lo fea que estoy...” “parezco la mujer elefante...” “ya me voy a quedar así para siempre...”, etc., etc., etc., mis hermanas y mi madre consolándome y tratando de echarme ánimos, y yo con la firme convicción de que aquello me había pasado por desobediente y de que por eso me quedaría así de guapísima para el resto de mis días.

Ya ven como si que era justicia divina lo del trancazo, desde entonces, cada vez que cojo sol o me da una calentura, ahí que viene el herpes, no con toda la premeditación y alebocia del primero, pero jamás me he podido deshacer de tan molesto bicharajo; eso si, el labio volvió a su lugar, gracias a Dios, y yo volví a ser la de siempre, para tranquilidad mía.

Hicimos varios viajes más juntos, pero ninguno igual a este, eran mas bien paseos de ida y vuelta; este viaje fue inolvidable, único y muy especial y el año 1995 fue un año espectacular en donde compartimos muuuuchas cosas como familia. En este año nació el bebo, primer nieto de sus abuelos y un sobrino para la barsa de primas, que ya estaba gestándose en este viaje que acabo de contar, pero del que no nos dimos cuenta hasta meses mas tarde, por razones que no vienen al cuento ahora. De todo esto tengo muchas fotos, pero están donde está la otra parte de mi vida, junto a todos y cada uno de los recuerdos maravillosos que conservo en la memoria y junto a esa familia, que pase lo que pase, permanece unida.

Por aquellos días que no volverán...

Perdonen si me equivoco con los nombres de los lugares, tomen en cuenta que de esto hace ya 15 años y mi memoria es buena pero no milagrosa.